Pekín, 30 mar (EFE).- El Gobierno chino anunció este lunes sanciones contra el legislador japonés Keiji Furuya, al que acusa de haber visitado repetidamente Taiwán "pese a la oposición" de Pekín y de "coludir con las fuerzas separatistas" de la isla, según un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores.
La Cancillería señaló que este comportamiento "viola gravemente el principio de una sola China", "interfiere de forma flagrante" en sus asuntos internos y "socava seriamente su soberanía e integridad territorial".
En virtud de la Ley contra las Sanciones Extranjeras, Pekín congelará los bienes muebles, inmuebles y otros activos de Furuya dentro del país y no se le emitirán visados ni se permitirá su entrada a China continental, Hong Kong y Macao.
Las organizaciones e individuos de China tendrán prohibido realizar con él cualquier tipo de transacción, cooperación u otras actividades relacionadas.
Durante su visita a Taipéi el 17 de marzo, Furuya, legislador del gobernante Partido Liberal Democrático de Japón, se reunió con el presidente taiwanés, William Lai.
Según una publicación del Ministerio de Asuntos Exteriores de Taiwán, Furuya abogó por ampliar la cooperación en sectores estratégicos como la inteligencia artificial, la seguridad energética y el fortalecimiento de las cadenas de suministro.
La agencia CNA, por su parte, informó de que en esta visita Furuya también propuso "establecer intercambios entre las bandas militares de Japón, Estados Unidos y Taiwán".
En diciembre, Pekín ya anunció "contramedidas" contra Shigeru Iwasaki, ex jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas de Autodefensa de Japón, por "conspirar abiertamente" con las "fuerzas secesionistas de la 'independencia' de Taiwán".
El gigante asiático también presentó el pasado septiembre sanciones contra el legislador japonés Hei Seki, a quien acusó de "esparcir falacias" relacionadas con temas territoriales y de minar la soberanía de China al inmiscuirse en sus asuntos internos.
Esta última sanción llega en pleno recrudecimiento de las relaciones entre Taiwán y China, que considera a la isla -gobernada de forma autónoma desde 1949- como una "parte inalienable" de su territorio y nunca ha descartado el uso de la fuerza para hacerse con su control.
Igualmente, Pekín y Tokio atraviesan una crisis diplomática después de que a finales de año la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, planteara la posibilidad de intervenir militarmente en Taiwán en caso de conflicto en la isla, al considerar que podría constituir una "amenaza a la supervivencia" de su país. EFE
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