SEÑOR DIRECTOR:
Marzo no solo marca el regreso a clases; también abre uno de los períodos más demandantes para docentes y educadoras de párvulo. Un estudio que realizamos junto al Laboratorio de Convivencia Escolar de la UDD reveló que uno de cada tres profesores enfrenta el primer trimestre frecuentemente sobrecargado, con sensación de agobio y desgaste emocional.
El desgaste docente no es un problema individual; puede impactar el clima escolar y la capacidad de manejo de conflictos en el aula, afectando directamente las condiciones para el aprendizaje. La evidencia del mencionado estudio muestra que el bienestar de quienes enseñan no se sostiene solo con buenas intenciones, sino con condiciones organizacionales concretas.
Esto implica que la normativa y la gestión escolar deben alinearse para proteger tiempo, foco y apoyo efectivo a los equipos directivos y docentes. Cuando el sistema cuida deliberadamente estas condiciones habilitantes, las comunidades educativas fortalecen su capacidad de mejora. Cuidar a quienes educan también es mejorar la educación.
Florencia Mingo
Directora ejecutiva
Impulso Docente
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