Barcelona, 22 jul (EFE).- La selección española afronta la Superfinal de la Copa del Mundo, que se disputará del 23 al 26 de julio en Sídney (Australia), con el objetivo de revalidar el título conquistado el pasado año en Montenegro, aunque lo hará con importantes cambios en su estructura.
El seleccionador David Martín ha decidido dar descanso a tres piezas fundamentales tras una temporada especialmente exigente en sus clubes: Alberto Munárriz, capitán y uno de los pilares defensivos; Álvaro Granados, máximo referente ofensivo; y Marc Larumbe, encargado de marcar el ritmo del juego.
Sus ausencias abrirán la puerta a una nueva generación llamada a asumir responsabilidades en la absoluta. Gerard Gil, Josep Bonet, Max Casabella y el joven portero Dídac Garcia debutarán en una gran competición internacional, este último como sustituto de Edu Lorrio, recientemente operado de una lesión en el codo.
Será una prueba de madurez para un equipo que llega a Sídney con la ambición de recuperar sensaciones tras el discreto quinto puesto del último Europeo de Funchal (Portugal) y continuar su camino de preparación hacia los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
España llega, además, como vigente campeona y una de las grandes favoritas después de imponerse el pasado año en Podgorica con una trayectoria impecable: victoria en cuartos ante Alemania (22-9), triunfo en semifinales frente a Croacia (19-14) y remontada final ante Grecia (16-14) para colgarse el oro.
El billete para Sídney lo consiguió en abril en Alejandrópolis (Grecia), donde se proclamó campeona de la División 1 y selló su clasificación para una Superfinal que reunirá a las seis mejores selecciones de esa categoría y a las dos primeras de la División 2, Georgia y Montenegro.
El formato no permitirá margen de error, con eliminatorias directas desde los cuartos de final. España debutará ante Australia, anfitriona del torneo y quinta clasificada en París 2024, el jueves a las 10:30 horas (hora española).
Si supera esa primera ronda, el conjunto que dirige David Martín se medirá en semifinales al vencedor del duelo entre Hungría y Croacia. Los magiares, junto a Estados Unidos, son las selecciones con más títulos en la historia de la Copa del Mundo, con cuatro, mientras que Croacia llega como subcampeona olímpica en París 2024 y campeona mundial en Doha 2024.
Por el otro lado del cuadro aparecen Grecia, plata olímpica en Tokio 2020 y mundial en Fukuoka 2023; Italia, una de las selecciones al alza del panorama internacional; y Georgia y Montenegro, dos combinados que buscarán aprovechar cualquier oportunidad para dar la sorpresa. EFE
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