La diputada indicó que “la inmensa mayoría de las familias, que son clase media, clase trabajadora, tiene angustia, tiene preocupación, tiene incertidumbre, porque con los recortes ven al menos uno o dos beneficios que serán tocados, suprimidos” y añadió que “ya vieron el alza de los combustibles, de la canasta básica, de las UF, la subida de precios, y la afectación se está viendo en el bolsillo de la gente”. Sobre los objetivos de la administración de José Antonio Kast, sostuvo que “estamos viendo la instalación de una refundación del Estado. No podemos seguir siendo ingenuos en ese sentido. Todo tiene una clara orientación ideológica”. Ante propuestas que pueden surgir desde la oposición, dijo que “nos encontramos con un muro, no hay realmente una disposición al diálogo, a confrontar ideas y buscar otros caminos”. La legisladora enfatizó que “una de las cosas más peligrosas en esta ‘inundación de la zona’, es que la verdad es una de las primeras extraviadas. Vemos ministras y ministros que nos mienten en la cara cuando hablan de estas cosas. Hay un desorden, una falta de información, contradicciones”. Y apuntó a que “ha sorprendido la pobreza comunicacional, expresiva y lingüística de las y los ministros, de las y los voceros, la falta de capacidad, de explicar las cosas adecuadamente, particularmente de la vocera de La Moneda”. La legisladora, militante de Acción Huimanista, planteó, en este cuadro, que “este es un minuto en que las fuerzas de oposición, las fuerzas democráticas, las fuerzas progresistas, deben estar en absoluta coordinación, pero con la ciudadanía, con el movimiento social. No tenemos posibilidad de hacer frente a todo esto, de acotarlo, de evidenciarlo en toda su magnitud, sin la ciudadanía”.
Hugo Guzmán. Periodista. “El Siglo”. Santiago. 3/5/2026. Ustedes han expresado mucha preocupación por las iniciativas que está presentando el gobierno. Entre las que se van conociendo, varias por filtraciones, están los recortes en unos 400 programas sociales, aunque las autoridades hablan de “descontinuar” esos programas o reformularlos, evitan hablar de recorte. También afirman que es avanzar hacia un Estado más eficiente, ordenar la casa dicen. ¿Cómo tomar estas medidas y las explicaciones que dan las autoridades?
Tenemos dos vertientes de acción del gobierno. Está el megaproyecto bajo el engañoso título de “reconstrucción nacional”, que inmediatamente una no puede dejar de hacer referencia a la reconstrucción nacional del año 74, de la dictadura, es imposible no hacer el paralelo, porque si queremos hacer reconstrucción, hablemos de las zonas afectadas por los incendios forestales, pero se quiso meter un concepto muy similar a esa idea del 74 del chorreo que nunca llegó. Y está lo conocido por ese Oficio 16, y otras informaciones, donde en un maniqueísmo impresionante nos tratan de convencer de que descontinuar es lo mismo que reformular y no hay ninguna posibilidad de que sean sinónimos. El gobierno, usando esos conceptos antiguos y esos falsos sinónimos -más allá de que está claro cual es su corazón, cual es su eje, que es redefinir el rol del Estado precarizándolo para favorecer a los más ricos- ha cometido errores y ha improvisado, incluyendo vocerías muy cuestionadas, incluso obligando al Presidente a tener que salir de vocero. Se han filtrado medidas y así se ha logrado conocer cuales son las verdaderas intenciones del gobierno. Es muy grave que se utilice la empatía que todos sentimos por los afectados de los incendios forestales, para levantar este verdadero Caballo de Troya que es esta reforma de reconstrucción y este recorte de presupuestos, y nos quieran pasar gato por liebre. Al final esto es una contrareforma tributaria que va a favorecer al sector más rico del país. Y haciendo caja con todos estos recortes que se presentan. Es bien impresionante el como tratan de cuadrar el círculo, explicando que se van a rediseñar programas, pero los dejan sin presupuesto. Hay que señalar que este recorte del 3% a los ministerios, la verdad es que en la práctica está llegando a ser de un 15%, como lo vimos en el Ministerio de Desarrollo Social y Familia. Es preocupante lo que está pasando, estamos viendo el intento de rediseñar el rol del Estado abandonando su rol protector, que acompaña a la gente con políticas sociales, que ha sido un trabajo de décadas de construcción de capas de apoyo social y ahora hay un gobierno dispuesto a desmantelar todo eso. Otro factor muy grave es que lo que está haciendo este gobierno en cuatro años, nos puede costar 25 o 30 años para recuperarnos, para recuperar derechos.
Algo se sabía o se presumía de esto con la llegada de un gobierno de extrema derecha.
Sí, lo que estamos viendo habla de cierta ingenuidad de algunos, en realidad siempre supimos lo que José Antonio Kast quería hacer, siempre supimos que era un candidato de la extrema derecha que visitaba los círculos más conspicuos de los conservadores de Chile y el mundo. Esto es lo que él siempre quiso y, bueno, igual nos sorprende a todas y todos los que tenemos una dosis de humanidad, que creemos en la política como una herramienta del bien común, pero no debiera sorprendernos. En campaña puso una manta a sus posiciones extremas, pero hoy vemos una posición desembozada con todo este plan, y vemos que el que manda es (Jorge) Quiroz (Ministro de Hacienda), con un rol disminuido de los otros ministros, y estamos enfrentando un escenario complejo. Estamos ante este megaproyecto, el recorte de programas, sumado al bencinazo que tuvimos en una decisión totalmente inadecuada de no aplicar el Mepco (/Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustible) cuando es una herramienta creada para estos momentos de crisis. Se tomó la decisión de cargar todo el peso a las familias chilenas. Tenemos que estar alertas y una de las cosas más peligrosas en esta “inundación de la zona” con estas miradas, es que la verdad es una de las primeras extraviadas. Vemos ministras y ministros que nos mienten en la cara cuando hablan de estas cosas. Hay un desorden, una falta de información, contradicciones.
Algunos dirigentes sindicales y de la oposición hablan de que hay crueldad en todo esto porque, por ejemplo, con lo de los recortes se genera incertidumbre, temor de perder beneficios, se instala una percepción de que el panorama viene complicado. ¿Cómo ves la afectación hacia la gente?
Buena la pregunta. Fíjate que estamos en semana distrital, ahí conversamos con la gente, estamos en las ferias, en las Juntas de Vecinos, nos reunimos con las organizaciones vecinales y sociales, y lo que vimos fue una angustia, este gobierno logró instalar la angustia en la población. La inmensa mayoría de las familias, que son clase media, clase trabajadora, tienen angustia, tienen preocupación, tienen incertidumbre, porque con los recortes mencionados ven al menos uno o dos beneficios que serán tocados, suprimidos. Hemos visto la persecución por el CAE (Crédito con Aval del Estado) que también aflige a muchas familias chilenas, empezaron los embargos. Por eso presentamos un proyecto de ley de mi autoría, con firmas de muchas y muchos diputados, por el cobro justo del CAE, para hacerle frente a esta situación que realmente angustia. Entonces, vemos que estos anuncios, este desorden, esta poca claridad, esta sensación amenazante, generó angustia en chilenas y chilenos. Ya vieron el alza de los combustibles, de la canasta básica, de las UF (Unidades de Fomento), la subida de precios, y la afectación se está viendo en el bolsillo de la gente.
En este cuadro, frente al megaproyecto financiero y tributario del gobierno, ¿van a continuar con la posición de rechazar la idea de legislar?
Sí, por supuesto, lo dijimos claramente en la reunión con el ministro (José) García Ruminot, y solicitamos incluso el retiro del proyecto porque en esta situación de mezclar la reconstrucción con una contrareforma tributaria no nos parece correcto, nos parece deshonesto. Te diré que quedamos de entregar una agenda propositiva, la próxima semana, al ministro Ruminot, que es parte de nuestro plan legislativo propositivo para realmente hacer frente a toda esta situación de manera adecuada y poner el foco donde debe ponerse, que es en la gente. No se trata sólo de que rechacemos, que nos opongamos, sino que estamos generando propuestas que vayan en la línea de defender a las familias chilenas, a las trabajadoras y los trabajadores.
¿Y las respuestas o propuestas que puedan surgir?
Es difícil, porque, para empezar, no somos nosotros el gobierno. Lo primero que nos corresponde es permanecer organizados, conectados, coordinados y evidentemente esta situación no la podemos enfrentar sólo desde el mundo político, desde el mundo parlamentario, sino que tiene que enfrentarse con la fuerza del movimiento social, de las comunidades, de los colectivos, que deben entender lo que está pasando. Esta ha sido nuestra misión en esta semana distrital, llevar calma, decir que estamos conscientes de los problemas que surgieron, que estamos coordinados, organizados. Desde la campaña se quiso instalar el relato de que este era un país que se caía a pedazos, que estaba en quiebra, lo que era falso, pero resulta que lo obrado por este gobierno en estas semanas nos lleva a que ahora sí estamos en crisis, ahora la gente sí tiene graves problemas, y se afectó la estabilidad personal, la salud mental de la población chilena y, de paso tenemos recortes en programa de atención primaria de salud y de prevención del suicidio. No sabemos cómo va a seguir esto, cómo va a ir decantando.
Me hablabas de presentar propuestas, ¿encuentran que hay apertura del gobierno o hay un muro?
Nos encontramos con un muro, no hay realmente una disposición al diálogo, a confrontar ideas y buscar otros caminos. Todavía no hemos presentado las propuestas, pero en general vemos que la postura del gobierno es defender lo que ellos proponen, es defender esos cambios estructurales que quieren hacer, entre otras cosas, afectando al Estado. Además, ustedes los periodistas vieron lo que pasó después de la reunión del Frente Amplio y de nuestra bancada del Partido Comunista e independientes con el ministro Ruminot, donde hubo personeros de la derecha que salieron a criticar que conversáramos, que nos reuniéramos, es decir, criticando que el gobierno dialogue con la oposición, lo que es bien impresionante, como si conversar estuviera supeditado a que les vamos a aprobar todo.
Junto a todo esto, estuvo el proyecto de “escuela protegida”, se quitó piso al Programa de Derechos Humanos para los próximos años, se retiró el proyecto de negociación ramal, se aplicaron o pidieron medidas sancionatorias, prácticamente quedó en punto muerto lo del salario mínimo, y hay otras acciones desde el gobierno. Es un paquete muy amplio el que se está aplicando.
Por eso digo que estamos viendo la instalación de un diseño del rol del Estado, de una refundación del Estado, eso es lo que estamos viviendo. No podemos seguir siendo ingenuos en ese sentido. Todo tiene una clara orientación ideológica y pensemos quiénes son los que están tomando estas decisiones. Es, en gran parte, el modelo duro pinochetista, no podemos olvidar que Kast simpatizó con la dictadura, que se mostró como amigo de (Miguel) Krassnoff, uno de los más terribles violadores a los derechos humanos, condenado a más de cien años de cárcel por sus crímenes. No podemos olvidar el modelo de sociedad que ellos promovían y promueven, entonces nada es casual, todo responde a un modelo. Y buscan aquello de la “inundación de la zona” metiendo muchos temas, muchas medidas, y nos dejaron a la oposición en una situación compleja en un primer momento, tratando de hacerle frente a tantas cosas en un mismo momento. Tantas cosas desordenadas, que uno no sabe si son voladores de luces, que nos distraen con episodios de mala gestión o mal desempeño de la vocera.
¿Y ahora en la oposición están más claros, mejor coordinados?
Sí, eso ha sido claro en las últimas semanas. Creo que este es un minuto en que las fuerzas de oposición, las fuerzas democráticas, las fuerzas progresistas, deben estar en absoluta coordinación, pero con la ciudadanía, con el movimiento social. No tenemos posibilidad de hacer frente a todo esto, de acotarlo, de evidenciarlo en toda su magnitud, sin la ciudadanía.
¿Estás por una amalgama entre el trabajo legislativo y la movilización social?
Absolutamente. Desde el mundo social, del mundo de la academia, desde el mundo sindical, junto al mundo legislativo. Esto debe ser una colaboración y un acuerdo de un arco muy amplio de todas y todos los que defendemos los derechos sociales, los valores democráticos, para hacerle frente a este momento. Aún así, es preocupante. Porque si miramos lo que pasa en Argentina, que tuvieron la “ley ómnibus”, muy parecida a esta reforma del gobierno, que era un proyecto de reconstrucción, algo muy parecido a lo que quieren hacer en Chile, vimos que la gente protestó, pero no bastó para cambiar el curso de esas políticas. Hay un escenario de gran incertidumbre, además de incertidumbre internacional, y en eso el único camino es seguir trabajando coordinados, cohesionados, con un foco muy claro puesto en nuestros valores humanistas, nuestros valores democráticos, en lo que pensamos debe ser una sociedad justa. Mira, el desmantelamiento de programas y planes en derechos humanos nos hace una fotografía vívida de quien es este gobierno.
Hablamos de la oposición, ¿no hacen ruido posturas como las del Partido de la Gente?
Obviamente la oposición tiene diversas caras, no es una oposición única, hasta podríamos decir que hay oposición desde el Partido Nacional Libertario que está cuestionando las medidas del gobierno pero en un sentido contrario al nuestro. El Partido de la Gente tiene su situación, llegó a un acuerdo con el gobierno para aprobar en general el megaproyecto a cambio de una victoria, me parece, un poco pírrica, vinculada al IVA a los pañales, a los medicamentos, algo que es importante, pero que se debe abordar de una manera más integral. Estamos teniendo muchas conversaciones con el PDG, estamos buscando puntos de encuentro, que los tenemos, y hay que decir que el PDG tampoco es tan homogéneo. Yo, por ejemplo, comparto con la diputada Sandra Parisi, es de mi distrito, nos encontramos, hemos ido estableciendo un buen vínculo, y tratamos de encontrar los vasos comunicantes. Tenemos el desafío en la oposición de tender amplios puentes para enfrentar a este gobierno. Estoy segura que la inmensa mayoría del PDG está preocupada por la clase media, por las Pymes, tiene las mismas preocupaciones que nosotros y podremos trabajar juntos.
En todo este cuadro es importante el papel de ministras y ministros. ¿Cómo estás viendo el comportamiento de las y los integrantes del gabinete?
Yo creo que ha sorprendido la pobreza comunicacional, expresiva y lingüística de las y los ministros, de las y los voceros, la falta de capacidad, de explicar las cosas adecuadamente, particularmente la vocera de La Moneda, para qué decir, no vamos a profundizar en eso, es de público conocimiento. También ocurre con el ministro Quiroz. Tienen un mal desempeño comunicacional y ha obligado a que el Presidente Kast termine siendo el vocero de los ministros, y eso es un diseño inadecuado, incluso desde la perspectiva de cuidar sus intereses. La verdad es que han sido lamentables las vocerías, me extraña hasta la Ministra de Seguridad, que pone más nerviosa a la gente, las deja más inseguras que seguras. Se suman las malas gestiones iniciando el gobierno, los desmantelamientos. Yo creo que varias y varios ministros tienen problema de desempeño comunicacional, tienen un desempeño pobre. Se echa de menos la posición, la riqueza de vocabulario, la capacidad de expresión, la claridad de ideas, que tenían ministras y ministros del gobierno anterior, para qué decir la exministra vocera, Camila Vallejo, con un manejo impecable, y realmente es imposible para el ciudadano común no hacer la comparación con la vocera actual. Pero te quiero decir que quizás estas cosas distraen de lo verdaderamente importante, porque estamos preocupados de los desaciertos de Mara Sedini, mientras los que están metiendo los proyectos, trabajando desde el segundo piso de La Moneda, los que están trabajando esta refundación del Estado, los que están diseñando los zarpazos a las familias chilenas, pasan colados, aunque nosotros estamos atentas y atentos a todo eso. Pero bueno, yo creo que vamos a seguir viendo un gobierno que instala mentiras, verdades a medias, que sigue tropezando, pero no van a titubear en el camino que se trazaron.
No quiero dejar pasar la oportunidad de preguntarte en qué está el partido Acción Humanista, donde militas.
Importante pregunta, porque me dicen “ah, usted es de Acción Humanista, pero ese partido ya no existe” y les digo, a ver, perdimos la legalidad, pero el partido, el colectivo humano que somos Acción Humanista, seguimos existiendo. Estamos trabajando y vamos a seguir trabajando con nuestra orgánica interna que tenemos dada, perder el registro lo vemos como un trámite, no nos vamos a meter en el empeño de recuperarlo en este momento porque no es el desafío de este minuto. Vamos a seguir trabajando con los sectores progresistas, articulándonos con otras fuerzas, como lo hemos hecho siempre. Por qué insistimos en que Acción Humanista siga existiendo, independiente de su legalidad, porque los valores del humanismo, los principios del humanismo, son más importantes que nunca. En momentos como los que estamos atravesando, nuestros valores nos permiten seguir mirando un horizonte de esperanza a pesar de lo oscuro que se vea el presente.
La entrada “Este gobierno logró instalar la angustia en la población”: Ana María Gazmuri se publicó primero en El Siglo.
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