Juan Javier Ríos
Madrid, 6 ago (EFE).- La caña -ese vaso de 20-25 centilitros de cerveza tirada desde un grifo- afronta un momento crítico porque hay ya una parte del sector hostelero renunciando a servirla en terrazas o incluso en la propia barra en favor de formatos más grandes; una práctica de la que el consumidor debe estar informado.
La patronal Cerveceros de España ha reconocido que la caña pertenece a "nuestra cultura" y responde a una manera "muy concreta" de disfrutar de esta bebida que mañana 7 de agosto celebra su día internacional.
Para Cerveceros, la caña es la "más popular" porque representa "muy bien ese modelo mediterráneo de consumo" basado en la compañía.
Aunque la época del año "influye" en la demanda de formatos, para la patronal uno de los principales factores es el momento elegido para beberla: la caña se asocia "habitualmente" al consumo en barra o a un aperitivo espontáneo mientras que las copas, los dobles u otros vasos suelen estar más presentes en la mesa, acompañando una comida.
Para la patronal, "lo verdaderamente diferencial" es que el "86 % del consumo de cerveza en España se realiza en compañía y más del 90 % se acompaña de alimentos, reflejando que la cerveza forma parte de una experiencia social y gastronómica muy arraigada".
Está claro que un vaso de cerveza con su tapa -un bocado que ahora aspira a ser Patrimonio Inmaterial de la Humanidad- forman un "binomino perfecto" y así lo asegura "el 97 % de los españoles", según una encuesta reciente de Hostelería de España.
Además, ya sea en "caña" o en "doble", en "botellín" o en tercio, la cerveza sigue teniendo un protagonismo indudable entre las opciones de bebida y, aunque su consumo se redujo un 4,4 % per cápita en 2025 en España, es uno de los más robustos de la Unión Europea.
Si un cliente pide una caña -ya sea en barra, en terraza o en mesa interior- y, sin previo aviso, le llega un formato superior (doble, cañón o jarra) el establecimiento estaría infringiendo el derecho del consumidor a saber qué producto le llegará y a qué precio.
Desde Facua-Consumidores en Acción, su vicepresidente, Miguel Ángel Serrano, ha asegurado a Efeagro que "lo determinante" para el consumidor es saber "exactamente" antes de que le sirvan, "qué formato y, sobre todo, cuál va a ser el precio final de esa bebida que le pondrán".
Es una información que el local tiene que proporcionar en su carta; si no disponen de ella, "tiene que estar publicada de manera que el consumidor tenga fácil acceso" a la misma y, "por supuesto, preguntando al camarero o al personal del establecimiento que tendrán que dar la información correspondiente".
Debate aparte suscita el impacto que ese "veto" a la caña puede tener en el volumen de ingesta de alcohol por persona, algo de lo que hay escasos estudios y, los pocos, provienen principalmente de Reino Unido.
En uno de ellos, en 2024, más de una decena de pubs británicos retiró por un tiempo las pintas de cerveza (algo más de medio litro por vaso) de su carta para ofrecer formatos menores.
El estudio reveló que los clientes compraban casi un 10 % menos de cerveza cuando no había pintas disponibles.
Los investigadores concluyeron que, de adoptarse a nivel nacional esta estrategia, podría reducir el consumo de alcohol y ayudar a combatir la obesidad además de aportar otras mejoras para la salud pública.
Desde Hostelería de España han indicado a Efeagro que, "en los últimos tiempos, parecen haberse impuesto formatos de mayor tamaño con mayor protagonismo de la jarra o el doble".
No obstante, cree que la caña "sigue teniendo mucha presencia", al ser un formato que diferencia a España de otros países y "nos define".
Hay que recordar que la hostelería concentra más del 60 % del consumo de cerveza, lo que "pone de manifiesto que se trata de un consumo muy extendido".
Más allá del tipo de formato, el sector hostelero ha incidido en el "creciente consumo de cerveza sin alcohol" hasta el punto de que ya supone el "14 %" de todo el volumen de cerveza consumida.
Un valor que tiene España es que es el "único país" que ofrece en barril la variedad sin alcohol y, por lo tanto, se puede adaptar a los diferentes formatos. EFE
completa toda los campos para contáctarnos