Madrid, 20 abr (EFE).- "El cambio climático se ha politizado muchísimo", afirma la doctora en Física y meteoróloga Mar Gómez en entrevista con EFE, pero "si crees en la ciencia para curar enfermedades, usar tu teléfono móvil o hacerte una resonancia magnética deberías creer en la ciencia también para esto".
La actual directora meteorológica de eltiempo.es acaba de publicar 'El tictac climático' (editorial Oberon) un libro en el que reflexiona sobre el cambio climático combinando rigor científico y lenguaje divulgativo con un objetivo claro: "Fomentar la información" para entender "cómo hemos llegado hasta aquí" y adaptarnos a un fenómeno "que no se detiene".
"Estamos en un punto de inercia climática en el que el sistema se va a seguir calentando", apunta la autora, por lo que aunque "estamos empezando a tomar algunas medidas" como el impulso a las energías renovables o la movilidad sostenible "vamos con bastante retraso", añade.
Gómez estructura su obra como si se tratase de un reloj, en el que las horas de oscuridad representan las consecuencias del cambio climático y las horas de luz las soluciones.
"Estamos en el momento en el que ha sonado la alarma" y la clave del despertar es que "nos hemos dado cuenta de que el cambio climático nos afecta en nuestro día a día", como sucede en España, un país "muy vulnerable" a esta situación en el que, asegura, "teníamos un clima muy óptimo" que "ha ido empeorando".
Gómez afirma en su libro que las medidas de mitigación podrían haber evitado el 80 % de las muertes relacionadas con el cambio climático, especialmente las provocadas por olas de calor e inundaciones.
En los meses de verano, "no se puede seguir trabajando al aire libre" en buena parte de España por el impacto del calor extremo, subraya, si bien ha recordado que "las inundaciones son el fenómeno que más fallecidos provoca" en el país donde al fenómeno de lluvias cada vez más torrenciales hay que sumar un problema de planificación urbana pues "muchas viviendas están en antiguos cauces de ríos, en barrancos, en áreas inundables..."
Entre las medidas de mitigación, cita la geoingenería, que define como un conjunto de técnicas para modificar el clima de nuestro planeta y que abarcan desde la siembra de nubes para "generar lluvia artificial" hasta los esferas espaciales o satélites miniaturizados del MIT (Massachusetts Institute of Technology) para reducir la entrada de radiación solar y bajar la temperatura del planeta.
Sin embargo, "no sabemos los efectos que puede tener meter la mano en la atmósfera" y, en todo caso, "estas técnicas son un parche" para una situación en la que "lo que tenemos que hacer es no depender de combustibles fósiles", comenta.
La meteoróloga también aprovecha el libro para hacer un recorrido por la historia del clima, en la que hubo momentos con "unas concentraciones elevadísimas de CO2" pero, ante la narrativa negacionista, añade que "entonces el ser humano no existía" y las condiciones para la vida no eran las de hoy.
En 'El tictac climático' cuenta que, hace dos siglos, la científica Eunice Foote relacionó las emisiones de CO2 con el aumento de la temperatura y, aunque "en ese momento no había la misma situación política que ahora, ya se hablaba de lo que iba a pasar".
Una de las consecuencias del incremento de gases de efecto invernadero afecta directamente a su trabajo como meteoróloga, ya que es "más complejo evaluar fenómenos cada vez más extremos", un "puntito de severidad" que no detectan los modelos con los que trabaja.
"Hay mucho desconocimiento sobre el cambio climático", concluye Gómez, quien lanza una advertencia: tarde o temprano, "el planeta se recuperará (de la crisis climática) como lo ha hecho históricamente, el tema es si nosotros también queremos seguir aquí". EFE
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