Si tienes en mente ver el eclipse solar de este 12 de agosto, puede que ya hayas empezado a buscar unas gafas homologadas. Muchos comercios se han subido al carro y están lanzando ofertas a un precio muy reducido. Aunque lo cierto es que, honestamente, no es necesario rebajar mucho el coste, ya que el precio de las gafas para eclipses es extremadamente barato. Y claro, para algunas personas, es muy chocante, ya que nos insisten por activa y por pasiva en que no nos sirven las gafas de sol convencionales, ¿pero cómo no van a valer mis Ray-Ban de 100 euros y sí unas gafas de cartón que me han costado 3?
Con esto, como con tantas cosas en la vida, vemos que el precio no lo es todo. No nos mienten al decirnos que las gafas de sol no valen. Tampoco nos timan al vendernos unas gafas para eclipses por solo 3 euros. Los precios inflados de las gafas de sol de marca a veces sí pueden dolernos como un timo, aunque cada cual es libre de poner los precios a su marca que vea conveniente. Pero vamos a centrarnos en la ciencia de las gafas homologadas. ¿Cómo puede ser tan barato producir algo tan técnicamente necesario?
No hay tanta complejidad técnica. Las gafas de eclipse están ideadas para usarse una vez cada muchísimo tiempo, si es que se vuelven a usar. Normalmente, la persona que las lleva se limita a mirar al cielo y, como mucho, a su alrededor. No tiene que conducir, ni caminar, ni leer nada. Solo se para y mira hacia el Sol. Por ese motivo, basta con una montura muy básica, a veces de cartón, y dos filtros, uno para cada ojo.
Las gafas de sol, en cambio, deben ser funcionales, lo cual requiere una mayor complejidad técnica. Si son graduadas, es necesario que tengan una curvatura adecuada. Esto no es necesario por sí mismo en gafas de sol sin graduar, pero a menudo también se hace para que tengan un efecto más envolvente, especialmente si están dirigidas a hacer deporte. Por otro lado, el cristal de las gafas de sol va tallado, pulido y tratado para mejorar la visibilidad y prevenir rayones. Por eso, su fabricación es más cara, mientras que el precio de las gafas de eclipse es muy reducido.
Filtros sencillos pero esenciales. Lo realmente importante de las gafas homologadas para eclipses es que tenga unos buenos filtros. Estos deben cumplir la normativa EN ISO 12312-2:2015, que garantiza que no se deje pasar más del 0,00032% de la luz solar visible. Las gafas de sol, en cambio, están diseñadas para evitar daños indirectos, pero no para mirar directamente al Sol, así que basta con una transmitancia del 3% en las categorías de mayor protección.
Los filtros que se usan para conseguir este gran bloqueo de la luz en las gafas homologadas para eclipses están fabricados con un polímero negro o resina con partículas de carbono. El polímero más usado es el Mylar reflectante. Después, sobre el polímero, llevan finas capas de aluminio, cromo o plata, que ayudan a optimizar el filtrado. No son materiales difíciles de conseguir en las cantidades necesarias, por lo que el precio final no es desorbitado.
No hay exclusividad, otra razón para el precio de las gafas para eclipses. Aunque se usen materiales baratos, el filtro sigue costando un dinero. Lo que pasa es que, al contrario de lo que suele ocurrir con las gafas de sol, las gafas de eclipse se suelen producir a escalas muy grandes. No se busca exclusividad ni pasa nada porque haya muchísimas gafas iguales. Eso, al final, abarata mucho los costes.
Además, con las gafas de sol muchas veces pagamos la marca y eso es algo que, lógicamente, no importa con las gafas homologadas para ver el eclipse.
Incluso regaladas. Producir estas gafas es tan barato que algunas marcas, comercios e instituciones ya las están regalando para asegurar que todos veamos el eclipse del día 12 de agosto de forma segura. En España, este será el primero de tres eclipses en tres años consecutivos; así que, en contra de lo habitual, estas gafas te harán falta de nuevo muy pronto. Compres las que compres, no te deshagas de ellas. Eso sí, si ves que el filtro está roto o rayado, puede que las capas de metales protectoras estén dañadas y que ya no se garantice un buen filtrado. En ese caso, cómprate otras. Al fin y al cabo, son justificadamente baratísimas.
Imagen | Magnific/NASA
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La noticia
No, no es un timo: por qué unas gafas de cartón de 3 euros protegen tus ojos de un eclipse mejor que unas gafas de sol de 100
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Azucena Martín
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