SEÑOR DIRECTOR:
En la Fundamentación de la metafísica de las costumbres, Kant distingue entre acciones realizadas conforme al deber y acciones realizadas por deber. Las primeras se ajustan a lo moralmente correcto, pero son motivadas por una inclinación o interés (por ejemplo, no robar por temor a ser descubierto), mientras que las segundas se realizan por respeto al deber (por ejemplo, no robar porque es incorrecto hacerlo). Esta distinción es crucial: sólo tiene valor moral aquello que se hace por deber. De todo lo demás podríamos sospechar un propósito interesado.
Estas ideas podrían ser útiles para analizar la motivación de las polémicas pausas de hidratación implementadas por la FIFA en el presente Mundial de fútbol: ¿se trata de una genuina preocupación por la salud de los futbolistas o, siguiendo la sospecha kantiana, es sólo un mecanismo para incluir espacios publicitarios al interior de los partidos?
Álvaro Muñoz Ferrer
Doctor en Filosofía
completa toda los campos para contáctarnos