Ponerse a las órdenes de Clint Eastwood es una experiencia inolvidable para cualquier actor, pero cuando eres casi un debutante, se magnifica todavía más. El sargento de hierro (1986) fue la segunda película que hizo Peter Koch en su carrera, pero Eastwood le demostró que en el rodaje eso no…
Artículo original publicado en SensaCine
completa toda los campos para contáctarnos