SEÑOR DIRECTOR:
El mercado inmobiliario no se mueve únicamente por variables duras como tasas o precios. Se mueve, sobre todo, por señales.
En ese contexto, el reciente anuncio del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, apunta en la dirección correcta. Aborda aspectos estructurales largamente discutidos en la industria, como la necesidad de revisar criterios de densidad y avanzar hacia una mayor eficiencia constructiva. Son ajustes que, sin duda, resultan coherentes con la realidad actual de los hogares en Chile, cada vez más pequeños y diversos.
Sin embargo, es importante distinguir entre señales y efectos concretos. Las medidas anunciadas no son de impacto inmediato. Persisten dudas relevantes -como la forma en que se aplicará el IVA en el sector- que seguirán incidiendo en la toma de decisiones de inversionistas y compradores en el corto plazo.
Asimismo, una parte significativa de estos cambios está orientada a proyectos futuros. Esto es positivo desde una perspectiva de desarrollo urbano y sostenibilidad del sector, pero limita su capacidad de incidir en el stock actual, donde hoy se concentra gran parte de la tensión del mercado.
En ese sentido, el anuncio debe entenderse como lo que es: una señal positiva, necesaria y bien orientada, pero aún insuficiente para generar una reactivación inmediata.
El desafío, entonces, no solo radica en avanzar en estas líneas, sino también en entregar mayor claridad y certeza en su implementación. Porque si algo necesita hoy el mercado inmobiliario, además de buenas intenciones, es precisamente eso: certezas.
Mariana Samarotto
Master Business Partner Capital Inteligente
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