Todos nos hemos levantado un domingo encontrándonos un mensaje de audio de siete minutos de un amigo o amiga enviado a las cinco de la mañana. Uno de esos que solo pueden escucharse mientras desayunas y llevándote las manos a la cabeza todo el rato mientras piensas "Pero, ¿por qué solo tomas malas decisiones todo el rato?".
La protagonista de 'Viva' es esa amiga, pero tiene un condicionante muy importante: no la conocemos de antes, por lo que no tenemos tanto motivo para querer aguantarla. Y el camino hacia el infierno contemplando sus recaídas, deslices y vaivenes se hace extremada e inevitablemente tedioso.
No tengo nada en contra de que las películas presenten personajes imperfectos. Es más: apoyo totalmente y disfruto cuando los protagonistas se comportan como cenutrios tomando malas decisiones de manera continua, siempre que la película no intente que empatice con ellos o se equivoque en el foco que pone. 'Viva' pone en el centro de la película a Nora, una mujer que juega con el corazón de su marido engañándole con otro más joven... y que nunca se presenta bajo una luz negativa o cuestionable, sino, simplemente, de lío mental y desastre vital cuqui.
El marido de Nora se presenta como una persona empática que la ha acompañado en su cáncer y ha construido su casa de los sueños para que ambos puedan vivir allí. La reacción de nuestra protagonista es liarse con el primo de su mejor amiga, sin demasiada excusa ni que la película se lo tome demasiado en serio. De hecho, cuesta entender sus motivaciones porque el propio guion de la película las oculta, dejando que nosotros completemos los huecos y centrándose en el caos emocional causado por ella misma sin que nadie le chiste o le deje caer que se está comportando como una persona horrible.
Al final, el resultado es un guion que no equilibra bien la comedia y el drama y que, aunque cuenta con algunos momentos hilarantes y escenas que tienen el corazón genuinamente a flor de piel, tristemente choca con un ambiente gélido, donde todo el mundo parece existir tan solo en torno a Nora. Si se explicase mejor su trauma médico más allá de la primera escena, pudiésemos ver retazos de su aparente carisma o se derrumbase por sus actos (y no solo cuando le salen mal y toma decisiones por puro acorralamiento), uno podría entender 'Viva'. Sin embargo, acaba siendo un relato egoísta, falto de empatía y que solo se salva gracias a su reparto.
Me encantaría haber conectado con este retrato sobre las secuelas de pasar una enfermedad, la libertad sexual y la caída libre sin paracaídas, pero lo cierto es que me ha sido imposible debido a que su protagonista nunca es cuestionada, ni dentro ni fuera de la narrativa.
Tan solo al final, cuando pasa lo que tiene que pasar, vemos a alguien atreviéndose a levantar la voz... y, aún así, la película pretende que seamos benévolos con ella, sin entender que el hecho de haberlo pasado mal (o de pasarlo mal ahora) no da vía libre para ser una cretina con la que tengamos que empatizar.
Aina Clotet, que debuta en la dirección de largometrajes con esta película premiada en el Festival de Cannes, hace un buen papel tras las cámaras, centrándose en el naturalismo de sus personajes y demostrando que su verdadero gran talento está en el timing cómico y la creación de personajes excéntricos, como esa amiga embarazada obsesionada con la muerte.
Toda la película, en realidad, está planificada para hablar de ese miedo a morir, desde el propio punto de partida de Nora, que rechaza hacerse más pruebas para tratarse un posible cáncer, hasta su disertación científica final. Lamentablemente, el mensaje nunca trasciende y se queda en un interesante envoltorio que no oculta nada en su interior.
Porque Clotet quiere hablar del miedo a la muerte, de las secuelas psicológicas de una enfermedad, de buscar tu propio camino, del derecho a equivocarte, de la complejidad de las relaciones modernas y del lado oscuro del hedonismo... Pero, a la hora de la verdad, se queda en la mera intencionalidad. El resultado final resultará, como poco, divisivo entre el público que capte a su protagonista y el que jamás la querría a su lado, mientras la película dulcifica un comportamiento notoriamente tóxico. Buen intento, pero mal rubricado.
En Espinof | Las mejores películas de 2026
-
La noticia
'Viva' es una poderosa ópera prima premiada en Cannes, pero el confuso guion no sabe posicionarse respecto a una protagonista tóxica y egoísta
fue publicada originalmente en
Espinof
por
Randy Meeks
.
completa toda los campos para contáctarnos