El Ciudadano
La Fiscalía de Arica incorporó más de 12 mil páginas de conversaciones que arrinconan a Andrés Chadwick y evidencian la coordinación entre el exministro del Interior y el abogado Luis Hermosilla para influir en investigaciones judiciales que amenazaban al gobierno de Sebastián Piñera.
Los chats, extraídos del teléfono de Hermosilla, revelan un vínculo directo con el exfiscal Manuel Guerra, quien habría filtrado información reservada mientras solicitaba trabajo a cambio de gestionar salidas favorables para figuras del piñerismo.
Según reveló Reportea, las comunicaciones más sensibles se realizaban a través de Telegram —aplicación que promete mayor confidencialidad y cuyos mensajes «más comprometedores» aún no han sido periciados— abre una nueva arista que podría ampliar significativamente el alcance de la investigación.
El entramado de favores y filtraciones que ahora sale a la luz sitúa a Chadwick en el centro de una red que operaba para monitorear y eventualmente cerrar causas que complicaban al entorno de su primo y entonces Presidente.
Las conversaciones muestran cómo Hermosilla actuaba como intermediario entre el fiscal Guerra y el ministro del Interior, trasladando información confidencial y coordinando estrategias para lograr sobreseimientos que beneficiaran a ejecutivos cercanos a Piñera. Entre las causas figura la de Santiago Valdés, exadministrador electoral de Piñera y xejecutivo de sus empresas, quien estaba siendo investigado por facturas falsas que habrían financiado ilegalmente la campaña presidencial de 2009-2010.
Uno de los intercambios de mensajes se registró en abril de 2018, cuando Hermosilla escribió a Chadwick consultándole si debía intervenir en la fallida negociación entre la fiscalía y la defensa de Valdés.
«Hago algo en relación con esta noticia con MG (Msnuel Guerra)?», preguntó el abogado, a lo que el entonces ministro respondió: «Bueno … cuánto ?», a lo que Hermosilla contestó de inmediato: «Hablé. Me mandará un número» , confirmando que la comunicación estaba activa para resolver el asunto.
Los mensajes recién incorporados revelan que Hermosilla y Guerra mantenían una comunicación fluida a través de Telegram, plataforma que el abogado reservaba para sus contactos de máxima confianza. El 23 de abril de 2018, Hermosilla reenvió a Chadwick mensajes del fiscal: «Lucho cuando puedas transmítele a nuestro amigo que la principal preocupación ahora es nuestro amigo Santiago Valdes (…) Eso se ve complejo». La identidad de «nuestro amigo» no ofrece dudas, y la urgencia por resolver la situación judicial de Valdés queda patente. Un día después, ante la caída del acuerdo, Hermosilla insistió y recibió la instrucción de que el pago del monto íntegro de las facturas sería la salida más lógica, siguiendo el mismo esquema que ya había funcionado con el senador Iván Moreira.
El mismo día en que Guerra decidió no apelar ante la Corte Suprema el sobreseimiento de Valdés, le pidió trabajo a Hermosilla en un mensaje. Al vencer el plazo para recurrir, le escribió: “Es bueno ir saliendo de los cachos”.
En octubre de 2018, la coordinación se intensificó cuando Chadwick, en plena audiencia de reformalización, actualiza permanentemente a Hermosilla sobre lo que ocurre en la sala. «Lucho .. esto está ocurriendo … alguna noticia ?» , escribió el ministro, evidenciando su necesidad de contar con información de primera mano para incidir en el proceso. «Salió bien lo de SV (Santiago Valdés).. al parecer por el juez» , comunicó finalmente, confirmando que el juez había impedido la reformalización de Valdés.
La investigación también ha revelado declaraciones contradictorias que profundizan las sospechas sobre el rol de Chadwick. Mientras el exministro aseguró no recordar reuniones con Guerra más allá de una visita institucional a la Fiscalía Oriente, el propio fiscal reconoció «cinco o seis» encuentros en los que participó Chadwick.
Hermosilla, por su parte, coincidió en que las reuniones conjuntas fueron «muy pocas veces, creo que no más de cinco veces», una versión que se ajusta sospechosamente a la del fiscal, pese a que ambos declararon por separado. El testimonio de Carlos Lavín, dueño de Penta, añade más presión, al revelar dos reuniones con Chadwick para tratar el caso, una de ellas con presencia de Hermosilla, consignó el medio de investigación.
Las conversaciones también revelan el intento de controlar el Servicio de Impuestos Internos (SII), clave en el freno de las causas por financiamiento ilegal. En los registros, Hermosilla advierte a Chadwick sobre el «camino riesgoso» del ministro de Hacienda y el riesgo de que el SII recupere autonomía para presentar querellas.
La coordinación no se limitaba a causas judiciales. Un desayuno con Andrónico Luksic, gestionado por Hermosilla en abril de 2018 , un mes y medio después de que Chadwick asumiera las riendas del Ministerio del Interior y que no aparece en el registro público de reuniones de Chadwick, ejemplifica el alcance de esta red
«Tengo un recado de (Cristián)Bofill: invitación a comer con AL» , escribió Hermosilla, al. referirse al encuentro que no fue registrado y permaneció en la sombras.
La mención recurrente de Telegram en los chats —13 veces— se ha convertido en un punto crítico de la investigación ya que Hermosilla utilizaba esta aplicación para sus comunicaciones más delicadas que aún no han sido periciadas, y eran precisamente esos mensajes los que luego reenviaba a Chadwick para mantenerlo informado.
El fiscal Mario Carrera admitió hace tres meses que el nombre del exsecretario de Estado «se nos repite, aparece, pero nunca tenemos alguna acción directa de él» , una situación que estos nuevos antecedentes podría resolver.
La entrada 12 mil páginas arrinconan a Chadwick: nuevos chats destapan gestiones de Hermosilla ante Guerra por causas del piñerismo se publicó primero en El Ciudadano.
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