En mayo de 1996, una canción empezó a sonar en todas las radiofórmulas habidas y por haber, y los niños de la época nos aprendimos el videoclip a base de repetición continua. Lo curioso es que nadie conocía a ese grupo de cinco chicas descaradas que cantaban que si querías ser su amante, tenías que llevarte bien con sus amigas: para asegurarse al menos el one-hit-wonder, 'Wannabe' fue hiper-publicitado, hiper-sonado e hiper-popular, y lanzó a las Spice Girls al estrellato express. Tanto, que tan solo un año y medio después ya estaban protagonizando, al estilo de los Beatles, su propia película: la infame e exitosa hija de su tiempo 'Spiceworld'.
Tal y como cuenta la historia oficial, los directivos de Virgin creían que 'Wannabe' era una canción demasiado radical (a mediados de los 90, claro) y fueron las chicas las que se plantaron y obligaron a cambiarla... pero lo cierto es que los directivos no se resistieron porque sabían que tenían un diamante por pulir entre manos. De hecho, metieron un dineral en publicidad para que llegara a todos los lados, desde MTV hasta Los 40 Principales. 'Spice', el disco que incluía la canción de marras y salió el 19 de septiembre de 1996, vendió 23 millones de unidades y las Spice Girls se convirtieron en un fenómeno social de la noche a la mañana.
Obviamente, el mundo del cine se fijó en ellas para capitalizar el éxito antes de que, como todos predijeron, se desvaneciera. Curiosamente, la primera en acercarse fue Disney, que tenía entre manos una película made in Hollywood, que, como Kim Fuller (hermano del manager de la banda, Simon Fuller) recuerda en Vice, "trataba sobre la madre soltera de una de las chicas, luchando duramente para formar la banda". O sea, todo lo contrario de lo que las Spice Girls querían transmitir en aquel momento: locura, diversión, desinhibición y, claro, girl power.
A nadie le gustó la idea, y Fuller acabó escribiendo el guion él mismo en enero de 1997. Pensadlo: tan solo cuatro meses después del lanzamiento del disco ya se estaba escribiendo la película, que se rodó a toda velocidad. En diciembre ya estaba en las marquesinas, con una intención más que obvia: aprovechar su imagen antes de que empezaran los inevitables roces en el grupo. El mismo modus operandi que con '¡Qué noche la de aquel día!' dos décadas antes: hacer una película de un año para otro, por si acaso. Lo curioso es que en ambos casos salió perfecto.
'Spiceworld', que actualmente tiene cierto estatus de culto, costó 25 millones de dólares, pero para entonces la estrella fulgurante de la "Spicemanía" ya se estaba apagando y recaudó 56 millones de dólares en todo el mundo (que unos meses antes habrían sido más). Puede parecer una cifra baja, pero realmente marcó un récord que se mantiene aún ahora: es la película protagonizada por un grupo de música real más exitosa de la historia, por encima de Los Beatles, The Monkees o ABBA (si no consideramos a los Blues Brothers como grupo de música real, algo, como poco, debatible).
Por cierto, todo el mundo de la industria tenía razón e hicieron bien en apresurarse a rodar la película antes de que todo se cayera por su propio peso: el 1 de noviembre de 1997 se lanzó el disco 'Spiceworld', que pese a su éxito vendió 9 millones de unidades menos que el anterior, y en mayo de 1998, solo dos años después del boom, Geri dejó el grupo, rompiendo por completo los esquemas de sus managers y la posible secuela de la película. Mucho después, en 2019, se habló de un 'Spiceworld 2' animado donde las chicas tuvieran superpoderes, pero quedó en nada, porque esta película es hija de su tiempo y así se debe quedar.
¿Os recomiendo, 29 años después, revisitar 'Spiceworld'? Pues depende del interés que tengáis en el funcionamiento del fenómeno fan a mediados de los 90, porque por lo demás no tiene mucho donde rascar (por mucho que haya quien, de manera contemporánea, afirme que es una obra maestra en secreto): es conscientemente absurda, visualmente estrepitosa, el guion va a todos los lados y a ninguno al mismo tiempo y es un curioso epitafio a la "Spicemanía", que duró apenas un año y medio donde todos nos grabamos "If you wanna be my lover, you gotta get with my friends" a fuego en un rincón de la memoria siempre accesible. Tampoco lo tenéis fácil para verla, porque ningún servicio de streaming la tiene en su catálogo, ni siquiera para comprar. El formato físico vence una vez más.
Kim Fuller intentó repetir el éxito de 'Spiceworld' al menos dos veces y se volvió una especie de experto en hacer guiones para modas pasajeras. En 2003 juntó al finalista y la ganadora de 'American Idol' (Kelly Clarkson y Justin Guarini) en 'From Justin to Kelly', que se hizo de inicio a fin en solo dos meses y medio y está considerada como una de las peores películas de la historia. Ese mismo año también guionizó 'No me creo lo que veo', protagonizada por S Club (antes conocidos como S Club 7). ¿El motivo de la existencia de esta película? Su hermano era el nuevo manager del grupo después de ser despedido de las Spice Girls, y quisieron volver a repetir el truco. Obviamente, no les salió bien porque 'Spiceworld', para bien o para mal, solo hay una.
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La noticia
30 años después de las Spice Girls, la Spicemanía nos dejó una película de culto que aún mantiene un increíble récord en taquilla
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Espinof
por
Randy Meeks
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