Logroño, 28 mar (EFE).- El Dicorpebal Logroño ha sumado un claro triunfo ante el Frigoríficos del Morrazo por 33-26 que le mantiene en el segundo puesto de la Liga Asobal.
El partido se resolvió en el primer tiempo, casi en el cuarto de hora inicial, cuando el equipo gallego comprendió que no tenía argumentos para seguir el ritmo de su rival.
El inicio del partido fue el único momento igualado. Mientras los dos equipos se "tantearon" el choque se mantuvo equilibrado y el público de Logroño empezó a temer otro comienzo "tibio" de su equipo, como ha hecho en muchos partidos de la temporada.
Pero, además de que su entrenador exige a sus jugadores desde hace meses romper esa dinámica, el Logroño quiere empezar a ser un equipo maduro, de esos que saben tirar de oficio y llevar los partidos a su terreno incluso sin brillo.
Y eso hizo en apenas diez minutos, en los que ajustó su defensa, la portería rindió bien y salió al contraataque; así dio el primer paso para dominar el partido y abrió el marcador ya con distancias de tres y cuatro goles.
Era el momento de que el Cangas reaccionara, pero no lo hizo, al contrario de lo que se espera de un equipo obligado a escapar de la zona peligrosa de la clasificación. Intentó correr y se equivocó porque eso le llevó a precipitarse, a no atacar bien y a quedar "vendido" en defensa, con lo que en poco tiempo entregó el partido.
Porque ya no era solo la diferencia en el marcador, que en poco tiempo subió a cinco goles para los riojanos, sino la sensación de superioridad del equipo local y de incapacidad e indolencia de los visitantes.
De hecho, lo mejor que le pudo pasar al conjunto pontevedrés es alcanzar el descanso con "solo" siete tantos en contra (18-11).
Pero el equipo gallego no aprovechó el intermedio para cambiar de dinámica sino que regresó al campo con menos ritmo todavía que antes y en pocos minutos se vio diez goles por detrás, algo insalvable para el equipo del Morrazo.
Así, más de veinte minutos del segundo tiempo fueron solo una sucesión ataques ante dos defensas sin intensidad y con el único aliciente de comprobar cual sería la renta final a favor del equipo riojano, que se quedó en siete goles porque al final el conjunto riojano "sesteó" y su rival intentó maquillar el marcador.
El único que mantuvo la tensión hasta el final fue el joven portero del equipo riojano Marcos Cancio, al que su entrenador dio la responsabilidad en este encuentro y el respondió con una colección de paradas de alto nivel, hasta 17, casi el 40 por ciento de los lanzamientos que le hicieron.
-- Ficha técnica:
33 - Dicorpebal Logroño (18+15): Cancio (p); Lombardi (1), Preciado (1), Zarzuela (3), Zaja (1), Aitor García (4), Pestic (6), Galán (3), Álvaro Martínez (2), Miguel Martínez (3), David Cadarso (9p), Popovic, Juárez y Jon Sastre.
26 - Frigoríficos del Morrazo (11+15): Iván Panján (p), Quintas (2), Martín Gayo (3), Manuel Pérez (7), Gallardo (2), Santi López (2), Rivero, Pallas (p) Arnau Fernández, David Kalvo (4), Javier García (1), D'Antino (1), Martín Fuentes (2), David Kalvo (), Ludman (1), Iago Iglesias (1) y Pablo Castro.
Parciales: 2-2, 7-3, 9-6, 13-8, 16-11, 18-11 (descanso), 20-13, 24-15, 27-17, 31-18, 32-21 y 33-26 (final).
Árbitros: Martín Soria y Álvarez Menéndez. Excluyeron por dos minutos a los locales Zarzuela, Galán, Aitor García y Popovic; y a los visitantes Martín Gayo y Pablo Castro.
Incidencias: Partido de la Liga Asobal de Balonmano disputado en el Palacio de los Deportes de La Rioja ante unos dos mil espectadores.EFE
completa toda los campos para contáctarnos