En 1972, ya nos habíamos acostumbrado en España a que nos nominaran al Óscar. Desde que Juan Antonio Bardem lo consiguiera en 1956 con La Venganza, había habido otras cinco películas que llegaron a Hollywood. La última de ellas, Mi querida señorita, rompió moldes allá por donde pasó, y en Est…
Artículo original publicado en SensaCine
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