El presidente de la colectividad, Lautaro Carmona, pronunció el único discurso del acto realizado este sábado en el ex Congreso Nacional, ante autoridades partidarias, dirigentes de partidos amigos y representantes de organizaciones sociales.
Equipo ES. 20/06/2026. El ex Congreso Nacional volvió a llenarse de banderas rojas este sábado al mediodía. Allí, donde alguna vez sesionó el Parlamento, el Partido Comunista de Chile (PC) celebró 114 años desde su fundación en Iquique, con un acto que mezcló memoria histórica, crítica del modelo económico y una apuesta política de cara a lo que viene: ampliar, sin exclusiones, el campo de la oposición al gobierno de José Antonio Kast.
El estrado, presidido por las fotografías de dirigentes comunistas asesinados y desaparecidos, entre ellos Carlos Contreras Maluje, Víctor Díaz López, Mario Zamorano Donoso, Reinalda Pereira, Marta Ugarte Román y Jorge Muñoz Poutays, marcó el tono de homenaje y memoria que atravesó toda la actividad. La jornada tuvo además un marco musical a cargo de Jorge y Marcelo Coulón, que pusieron la banda sonora a un acto cargado de historia y emotividad.
El presidente del PC, Lautaro Carmona, fue la única voz que subió al estrado. Antes de entrar en la coyuntura, se detuvo en los orígenes de la colectividad, fundada en 1912 por Luis Emilio Recabarren, Teresa Flores, Elías Lafertte y un puñado de obreros autodidacta, y en su paso por hitos como la Unidad Popular, la lucha por el voto femenino y la resistencia a la dictadura. Pero el grueso de su intervención estuvo puesto en el presente: el bolsillo de las familias, la violencia del crimen organizado y la necesidad urgente de tejer una alternativa política amplia.
Empleo que no llega
Con cifras en mano, Carmona pintó un cuadro económico sombrío. El desempleo, dijo, llegó a 9,1% en el trimestre febrero-abril, el más alto desde la pandemia, lo que se traduce en casi un millón de personas sin trabajo. Entre las mujeres, la cifra sube a 10,5%. «No es una crisis inevitable», remarcó, sino el resultado de decisiones políticas que han puesto a las grandes empresas por delante de las necesidades del pueblo, mientras los salarios siguen sin recuperar terreno frente a la inflación.
Ese diagnóstico fue el trampolín para una de las críticas más duras de la jornada: la reforma tributaria que impulsa el Gobierno. Carmona señaló que con la propuesta de bajar el impuesto a la renta de las grandes empresas de 27% a 23%, blinda con invariabilidad tributaria por 25 años a las inversiones sobre 50 millones de dólares y abarata la repatriación de capitales sacados del país. Citó al Consejo Fiscal Autónomo y al FMI, que han advertido sobre el impacto fiscal negativo de la medida, y cuestionó además la sala cuna universal, que con las nuevas indicaciones del Gobierno terminará financiándose con el seguro de cesantía de las propias trabajadoras.
Frente a ese escenario, el líder comunista llamó a construir con urgencia una propuesta nacional de crecimiento que fortalezca la soberanía económica del país y termine con los ajustes que, según planteó, han dejado a los gobiernos sin caja para sostener salud, educación, vivienda y cultura. De paso, respaldó las movilizaciones de los gremios de la salud por más recursos y las demandas de los deudores del CAE, retomando los planteamientos del diputado Boris Barrera sobre embargos y cuentas vaciadas por esas deudas.
Crimen organizado: fiscalías más fuertes y fin del secreto bancario
El otro gran capítulo del discurso fue la seguridad. Carmona definió al narcotráfico, el lavado de dinero y el crimen organizado como amenazas directas a los derechos humanos y a la convivencia cívica, y desplegó una batería de propuestas: fiscalías especializadas y actualizadas, más presupuesto para el Ministerio Público, una reforma al sistema de formación, ascenso y nombramiento de las autoridades fiscales que las haga más autónomas, y mayor cooperación con los países de la región para perseguir estas redes.
A esto sumó un punto que marcó como prioritario: seguirle la pista al dinero. Investigar el lavado de activos y levantar el secreto bancario, dijo, es indispensable para desmantelar de raíz las estructuras del narcotráfico. Eso sí, fue claro en diferenciar su propuesta de otras recetas que circulan en el debate público: nada de más restricciones a la protesta social ni de listas negras de manifestantes. «Medidas concretas, eficaces, realistas y necesarias», resumió.
En esa misma línea de protección a la infancia, Carmona exigió una investigación «exhaustiva y profundamente humanitaria» sobre el traslado a Chile de niños haitianos, caso que aún no tiene plena transparencia, y lo conectó con la labor de la organización Hijos y Madres del Silencio, que ha logrado reencuentros entre madres y menores apropiados durante la dictadura.
«Sin excluir a nadie»: el llamado a una oposición más amplia
Si hubo un mensaje que Carmona quiso dejar instalado, fue la urgencia de ampliar la unidad. Llamó a acelerar la convergencia política y social «sin excluir a nadie» para construir una correlación de fuerzas capaz de torcerle la mano al modelo actual. Reiteró el respaldo del PC a la mesa de partidos de oposición y a las propuestas de la CUT, y pidió fortalecer el campo de la izquierda con un diagnóstico compartido y una alternativa nacional que devuelva esperanza al país.
La convocatoria, insistió, no puede quedarse en los márgenes habituales; se debe sumar a las distintas identidades políticas y organizaciones sociales que llenaron el ex Congreso este sábado. Solo así, planteó, será posible enfrentar con la urgencia necesaria los problemas del empleo, la vivienda, la educación, la salud, el endeudamiento y la seguridad.
Cuba, Palestina y la sombra de Trump
El discurso también tuvo una dimensión internacional. Carmona llamó a una campaña nacional de solidaridad con Cuba frente al bloqueo, que calificó de intento de genocidio, y expresó su respaldo al general Raúl Castro tras una reciente provocación en su contra. Apuntó además contra la ofensiva de Donald Trump sobre los gobiernos progresistas de la región, desde México hasta Venezuela, y manifestó solidaridad con los chilenos integrantes de la Misión Humanitaria Internacional Global Sumud, que cruzaba por aguas internacionales para llevar apoyo a Palestina y fueron detenidos por Israel: Carolina Eltit, Víctor Chanfreau y Claudio Caiozzi.
Terminado el acto, Carmona fue abordado por la prensa y consultado por sus dichos sobre la influencia de Washington en el gobierno de Kast, allí explicó que su lectura no se basa solo en gestos previos a la asunción del mandatario, sino en la falta de señales claras sobre la postura del país frente a temas de soberanía como el Estrecho de Magallanes, la Antártica y el agua. «Queda una expectativa de quién va a dirigir, de dónde están las centralidades», planteó, recordando que el propio presidente de Estados Unidos impone su agenda incluso a la Unión Europea.
Sobre el informe de Contraloría por el traslado de niños haitianos, evitó hacer eco de las acusaciones cruzadas en el Congreso y prefirió poner el foco en lo sustantivo: un hecho de alto impacto que exige todas las diligencias necesarias para garantizar los derechos de la niñez, sin convertirlo en munición política.
Con ese llamado a no perder el centro en los niños, la gente y las mayorías, Carmona cerró un aniversario que combinó memoria y proyección, y que dejó instalada la hoja de ruta que el PC quiere imprimirle a la oposición de cara a los próximos meses: crecimiento con soberanía, mano firme contra el crimen organizado y una Unidad política que no deje a nadie afuera.



La entrada A 114 años de su fundación: PC llama a ampliar la unidad opositora y pone el acento en empleo, crecimiento y mano dura contra el crimen organizado se publicó primero en El Siglo.
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