El Ciudadano
Las imágenes capturadas este martes en la ciudad de Buenos Aires y en cada rincón de Argentina mostraron al mundo que al cumplirse 50 años del golpe de Estado que el 24 de marzo de 1976 instauró la dictadura cívico-militar más sangrienta de la historia de la nación austral, una multitud desbordó las calles y avenidas para decir “Nunca Más”.
Pero lo que ocurrió en la jornada conmemorativa no solo un acto de repudio al pasado. La masiva movilización lanzó una advertencia directa al gobierno del ultraderechista Javier Milei, que relativiza los crímenes del terrorismo de Estado y que ha interrumpido o desfinanciado las políticas públicas vinculadas con la memoria y los derechos humanos
La convocatoria según describió El Destape fue «transversal y contó con participación de un arco amplio de partidos y sectores políticos-, transgeneracional y también transclasista».

No se trató de una marcha sectorial ni de un reagrupamiento de las fuerzas tradicionales del arco progresista. Fue, ante todo, una movilización popular masiva que transformó el pesar histórico en una afirmación colectiva en el presente.
“Como si fuera un paréntesis en medio de un ciclo prolongado de malas noticias, lo que se vio entre los manifestantes fue un clima mucho más festivo que de pesar”, describió el periodista Diego Genoud en su crónica para medio argentino.
«Con un presidente como Javier Milei, con una vice como Victoria Villarruel, con un gobierno de extrema derecha que desprecia y castiga a sus opositores, con una economía que no arranca, cientos de miles de personas salieron de sus casas para llegar hasta las plazas de todo el país», relató.

Tal y como se puede apreciar en los registros compartidos en las redes sociales, las calles de Argentina volvieron a convertirse en el termómetro de una sociedad que, a 42 años del retorno democrático, no duda en interpelar a sus gobernantes desde el espacio público. La movilización, según señaló el análisis, “fue protagonizada por una marea social que hizo bastante más que repudiar una época tenebrosa y criminal”.

Aunque la consigna histórica de los organismos de derechos humanos —“Memoria, Verdad y Justicia”— siguió siendo el estandarte principal, la multitud, que hacía imposible caminar en las inmediaciones de la Plaza de Mayo, llevaba consigo una dirección clara, rechazar revisionismo del denominado «libertario», quien ha minimizado los hechos de un golpe de Estado que dejó miles de desaparecidos y muertos, insistiendo en que se debe dar vuelta a la página
El 24 de marzo de 1976 marcó el inicio de la dictadura de Jorge Rafael Videla, que se extendió hasta 1983 y tuvo como saldo 30.000 personas desaparecidas, una cifra emblemática y sostenida por las Madres y Abuelas de la Plaza de Mayo.
. “Claramente opositora, la marcha no esperaba nada de Milei y el grupo de inquilinos de la Casa Rosada”, destacó Genoud en su crónica . “Pero era sin dudas un mensaje contra el presidente”, enfatizó.
Planteó que desde que Javier Milei asumió la Presidencia de Argentina en diciembre de 2023, «su gobierno represor y su jauría desataron mil formas de violencia, incluidas la reivindicación de la dictadura y la banalización del terrorismo de Estado», y además «sembraron mucho odio» en la nación austral.
Relató que ante la negación de los 30 mil desaparecidos, en las calles de Buenos Aires «se expandió la consigna “Que digan dónde están” y las caras de los caídos se multiplicaron al infinito».
«Frente a la juventud mileista, hoy blanco de la desocupación libertaria, el 24 de marzo volvió a mostrar a una nueva generación militante, dispuesta a hacer su propia experiencia en la vereda de enfrente de la extrema derecha», enfatizó.
Em opinión del periodista, ese rechazo abrumador de la multitud, que se evidenció en los registros «funciona también -aunque se pretenda ignorarlo- como una advertencia para los actores de poder que respaldan a Milei y ganan con él».
Señaló que la multitudinaria movilización de este martes también constituyó una advertencia directa al presidente ultraderechista, un mensaje para los poderes que lo sostienen y un desafío para una oposición que aún busca encontrar su rumbo y tono.
“Nadie piensa que Milei haya llegado solo a la presidencia. Tampoco que las medidas que toma y las leyes que aprueba sean ocurrencias personales: es parte de un pliego de condiciones que fijaron las elites argentinas desde hace por lo menos un cuarto de siglo y que necesitaba un intérprete”, planteó.
En esa línea, el periodista trazó un paralelo histórico que resonó en una jornada dedicada a la memoria: “Alguien que pudiera ejecutar en democracia un programa de similitudes notables con el que la dictadura vino a imponer a sangre y fuego, con Alfredo Martínez de Hoz como ministro de Economía”, indicó.
La conclusión es contundente: “Milei es un instrumento, un empleado de ese poder de facto que decidió utilizarlo como vehículo de sus pretensiones”.

En su análisis Diego Genoud puso el foco en un efecto colateral de la estrategia libertaria: la recomposición de una oposición más dura.
“Milei y su grupo demostraron una disposición para el combate que había estado ausente en el macrismo”, planteó, señalando que a“así, queriéndolo o no, el presidente y su secta están creando una oposición más dura”.
A su juicio, el gobierno «libertario» con su estilo confrontativo, ha forzado a los espacios opositores a salir de una zona de confort que durante años se caracterizó por el gradualismo y la búsqueda de consensos.
En la crónica para El Destape, apuntó directamente a la dirigencia política opositora, reclamándole capacidad de interpretación sobre hechos sociales como la masiva movilización social por los 50 años del golpe de Estado.
“La dirigencia política opositora tiene motivos para creer en un nuevo estado de situación, que anuncia un desgaste de Milei en un contexto de hartazgo creciente”, indicó. Sin embargo, fue enfático en plantear que la oposición “también tiene un desafío: interpretar cuál es el tono y cuáles son las demandas que la marcha contra el golpe incorporó a la escena política”.
“Hace falta algo más que traducir o regular esas demandas. Abrir los ojos ante lo que se mueve. Sintonizar para expresar lo nuevo que puede nacer a partir de un reclamo histórico”, cerró.
A 50 años del golpe, Argentina volvió a demostrar que su memoria es también un motor de futuro. La advertencia a Milei y a los poderes que lo sostienen quedó sellada en cada paso de una multitud que salió a las calles para decir fuerte y claro “Nunca Más” al pasado, y defender su derechos y reivindicaciones.
*Crédito de la foto destacada: Ayelén Cesare del CELS.
La entrada A 50 años del golpe, Argentina desborda las calles y lanza una advertencia a Milei se publicó primero en El Ciudadano.
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