
El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha presentado este viernes cargos contra cuatro residentes extranjeros en el estado de Nueva Jersey por presuntamente participar de forma ilegal en elecciones federales y proporcionar información falsa durante sus procesos de solicitud de ciudadanía.
Las acusaciones, formuladas en el marco de un grupo de trabajo sobre la integridad electoral, apuntan que los implicados --todos ellos sin nacionalidad estadounidense en el momento de los hechos-- se registraron como votantes declarando falsamente ser ciudadanos, requisito indispensable para poder participar en comicios federales, de acuerdo con un comunicado difundido desde Justicia.
Según la Fiscalía, los acusados habrían emitido su voto en distintas citas electorales, incluidas elecciones presidenciales y legislativas celebradas entre 2020 y 2024, pese a no cumplir los requisitos legales. Posteriormente, al iniciar los trámites de naturalización, habrían vuelto a incurrir en irregularidades al negar bajo juramento haber participado en dichos procesos electorales.
El fiscal federal Robert Frazer ha subrayado que los cargos "reflejan el compromiso de esta Fiscalía con la protección de la integridad de nuestro sistema electoral y con garantizar que quienes intenten eludir nuestras leyes electorales y nuestro proceso de naturalización rindan cuentas ante la justicia".
En la misma línea, el fiscal general interino, Todd Blanche, ha advertido de que la Administración del presidente Donald Trump "no tolerará que extranjeros intenten votar en (sus) elecciones sabiendo que no cumplen los requisitos", y ha incidido en que los acusados "mintieron para registrarse como votantes y luego volvieron a mentir a las autoridades de inmigración".
Por su parte, el director del FBI, Kash Patel, ha recalcado en que "el voto de personas no ciudadanas es un delito federal, sin excepción", asegurando que las autoridades continuarán actuando para que "quienes cometan tales actos no queden impunes".
Las investigaciones han contado con la participación de varias agencias federales, entre ellas el FBI, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS). Desde el área de Investigaciones de Seguridad Nacional, su responsable, Todd M. Lyons, ha señalado que el caso evidencia que "aún queda trabajo por hacer" en la lucha contra el fraude electoral.
De acuerdo con las imputaciones, los acusados podrían enfrentarse a penas que van desde multas y hasta un año de prisión por voto ilegal, hasta condenas de hasta diez años en los casos más graves relacionados con fraude en procesos de naturalización.
Las autoridades han recordado que las acusaciones son provisionales y que los implicados se presumen inocentes mientras no se demuestre su culpabilidad en los tribunales.
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