La última cita del ente rector del fútbol chileno en Quilín tuvo un encendido final. No hubo acuerdos por nada.
El 2026 comenzó más que polémico en la ANFP. Este martes hubo Consejo de Presidentes en Quilín, el que terminó con una enorme polémica y hasta una acusación de “golpe de estado” contra Pablo Milad.
Luego del lanzamiento oficial de la Copa de la Liga, el nuevo torneo del fútbol chileno, los clubes tuvieron una cita en la que se esperaba avanzar con la ley de sociedades anónimas que busca separar la entidad de la Federación de Fútbol de Chile. Sin embargo, de eso es de lo que menos se conversó.
Este miércoles se conoció de la escandalosa jornada que se vivió en la sede del ente rector del balompié criollo. Y es que además de gritos, aseguraron que hubo un grupo de dirigentes que emplazaron a la actual directiva por una situación.
Lo que debía ser un Consejo de Presidentes de la ANFP para llegar a acuerdos en un momento clave, terminó siendo bencina para el fuego. Este martes pasó de todo en Quilín, al punto de que incluso se acusó un “golpe de estado”.

Según explicó el diario La Tercera, todo esto se debió a un punto en particular: la designación de cuatro representantes para la Federación de Fútbol de Chile. “La Comisión de Clubes subió a la oficina de Pablo Milad, el presidente. Se jugó una agresiva carta: pidió asumir los cuatro asientos que el profesionalismo tiene en la Federación y que estaban dentro de los puntos de la tabla de la reunión”, señalaron.
“Además de los que ocupan Milad y Yunge, en ese directorio figuran Luis Faúndez, de Santiago Morning, y Andrés Sánchez, de Santiago Wanderers. Quería, sin ningún tipo de votación de por medio, posicionar a Juan Tagle, Pablo Ramírez, Jorge Fistonic y Felipe Muñoz para reemplazar a Sebastián Nasur, Armando Cordero, Luis Galdames y Rafael González”, añadieron.
La respuesta desde la dirigencia de Pablo Milad fue un tajante no, ya que este tipo de decisiones deben ser discutidas y aprobadas en directorio. “El portazo generó molestia en la comisión. Avisó que de no acceder a la petición, optaría por aplicarle un voto de censura a la mesa, lo que implicaría la remoción de sus integrantes. En la práctica, un ‘golpe de estado’“, explicaron en el citado medio.
Si bien enfatizan en que dicho grupo niega esto, hubo más personas involucradas que no quedaron nada de contentas. “La propuesta generó indignación en Jorge Yunge, quien increpó uno a uno a los integrantes de la comisión. Les recordó su pasado y presente en la actividad. Incluso, desacreditó a algunos por no ser presidentes de sus entidades. Por lo mismo, asegurando que no estaba para amenazas, retiró el punto de la tabla”.
El hecho llevó a una serie de desencuentros en la instancia, la que finalizó sin ningún avance. “Terminó sin ningún tipo de acuerdo. Solo hubo gritos de un lado para otro y amenazas de ´golpe de estado’ que, por ahora, siguen en el aire”.
De esta forma, la ANFP se prepara para un año donde puede haber muchos cambios programados y otros que llegan por presión legal con la ley de sociedades anónimas. El ente rector del fútbol chileno vive un escándalo interno que, de seguro, no terminará aquí.
Pablo Milad se aferra a la presidencia de la ANFP para lo que le queda de mandato. Su periodo liderando el fútbol chileno finaliza en noviembre de 2026, donde habrá nuevas elecciones para elegir a una nueva directiva. Siempre y cuando no lo terminen sacando antes.
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