Laura López
Madrid, 15 ago (EFE).- Cinco años después de la llegada de los talibanes al poder en Afganistán, muchas mujeres que huyeron del país tras ver cercenados sus derechos más básicos piden desde Pakistán o Irán ser trasladadas y protegidas en España mientras Exteriores rechaza su solicitud y cuestiona que realmente estén en peligro.
Buscan ponerse a salvo a través del artículo 38 de la ley de asilo, que permite a una persona cuya integridad física esté en peligro en su país pedir el traslado a España a través de la embajada para pedir asilo, una petición que tramita el Ministerio de Exteriores.
Es en este paso donde todo se atasca: las embajadas rechazan muchos de estos casos argumentando que estas mujeres -gran parte de ellas activistas por los derechos humanos y de las mujeres- no han acreditado de forma suficiente que corren riesgo en su país.
Denegaciones que algunas ONG están llevando ante la Justicia, que les da la razón y pide protección para estas mujeres.
"Pedimos una oportunidad para seguir con vida, para seguir juntas, para vivir sin miedo", suplica Tamana (nombre ficticio), quien con tan solo 10 años ejerce como portavoz de su familia por su dominio del inglés en una conversación telefónica con EFE desde Pakistán, donde vive con sus dos hermanos y sus padres.
Su madre ha recibido amenazas por su activismo por los derechos de las mujeres y los derechos humanos en Afganistán pero Exteriores ha denegado su petición de traslado y el recurso interpuesto ante esta negativa.
"Si volvemos, mi madre y mi padre pueden ser arrestados, sufrir abusos o enfrentar graves represalias. Y yo, con solo 10 años, también estaría en peligro, incluso temo que pueda ser forzada a casarme", relata Tamana.
"Solo quiero algo que debería ser normal para cada niña: vivir, estar a salvo, ir al colegio y ser capaz de decidir mi propio futuro", explica la joven.
Khalida (nombre ficticio) es profesora y defensora de los derechos humanos en Afganistán. Lleva cuatro años en Pakistán y más de uno lo ha pasado esperando a que la embajada española la llame para hacer una entrevista como primer paso para ser trasladada a España y pedir asilo.
"Estoy viviendo una situación muy difícil e incierta. No tengo un futuro seguro y estoy constantemente preocupada por mi seguridad y por la posibilidad de que me devuelvan forzosamente", relata esta mujer a EFE en otra conversación.
Ambas han sido atendidas por la oenegé Netwomening, que nació en 2021 para ayudar a la evacuación urgente de las mujeres amenazadas por el régimen talibán hasta que los rescates cesaron y solo quedaron estos traslados humanitarios como vía de escape.
A partir de 2024, la entidad empezó a recibir un mayor número de peticiones de ayuda de mujeres que veían rechazada su solicitud y decidieron apoyarlas recurriendo estas denegaciones ante la propia embajada y, después, ante la Justicia, gracias a una pequeña red de abogados y procuradores que ofrecen sus servicios de forma altruista.
La jurista de Netwomening María López ha explicado a EFE que en 2025 la organización acompañó a 23 mujeres en sus traslados, interpuso ocho recursos y siguió 17 recursos ante la Audiencia Nacional.
Logró que llegaran a España 10 mujeres, 4 de ellas después de acudir a la vía judicial, pero están pendientes de una treintena de casos que siguen esperando, cifras que, según la abogada, solo constituyen la punta del iceberg, ya que la entidad tiene unos recursos muy limitados.
No es algo exclusivo de esta oenegé: Afghan Women On The Run acompañó una veintena de solicitudes de mujeres durante 2025, de las cuales fueron denegadas casi todas, y People Help apoyó 8 solicitudes y recibió 5 'noes', según han informado fuentes de estas oenegés a EFE.
Para Somaya Ghaffari, que llegó a España en 2021 tras ser evacuada y ahora es voluntaria de Netwomening, es "muy difícil" ver cómo el Gobierno cuestiona el sufrimiento y el peligro de tantas compatriotas.
"Espero que podamos ayudar a las mujeres que solo quieren vivir con dignidad, nada más, y hablar de ellas para que sepan que no han sido olvidadas", reclama.
Se trata, sobre todo, de mujeres con perfiles profesionales como juezas, fiscalas, abogadas, activistas por los derechos humanos, médicas y deportistas; de minorías étnicas como la hazara, o mujeres solas con hijos menores de edad.
La Justicia está dando la razón a Netwomening en los casos que están llevando: cuentan cuatro sentencias y una decena de medidas cautelares que instan al Gobierno a trasladar a estas mujeres.
"Vemos que la Audiencia Nacional está siguiendo la línea que nosotras venimos defendiendo y que defiende el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE)", explica López. El TJUE estableció en octubre de 2024 que una mujer afgana merece protección solo por su nacionalidad y su sexo.
Una estas sentencias, a la que ha tenido acceso EFE, recogía el pasado mes de enero el caso de una periodista que perdió su trabajo con la llegada al poder de los talibanes, quienes la agredieron durante una manifestación cuando estaba embarazada, lo que le provocó un aborto.
La embajada rechazó su solicitud porque consideró que la solicitante no demostró actos de persecución suficientemente graves, algo a lo que la Fiscalía se opuso apoyándose en un informe de la Policía que aseguraba que los temores de la solicitante eran "absolutamente verosímiles y justificados" por su condición de mujer y periodista.
La Audiencia Nacional estimó su recurso "apreciando la vulneración de los derechos fundamentales a la igualdad de trato, a la vida y a la integridad física y moral a los recurrentes" y reconoció su derecho a ser trasladada a España para pedir asilo.
Fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación consultadas por EFE sobre este asunto han asegurado que el Gobierno ha apoyado de manera continua a las mujeres afganas desde la toma Kabul en 2021 con medidas como la promoción de resoluciones en el Consejo de Derechos Humanos o el aumento de ayuda humanitaria.
Además de la evacuación de más de 4.000 funcionarios y sus familias, las embajadas españolas en Pakistán, Irán y Turquía han autorizado el traslado a España de hasta 2.000 personas en busca de asilo y concedido hasta 2.719 visados, de los cuales 1.430 eran a mujeres y niñas, aunque las fuentes reconocen que la cifra de solicitudes en lista de espera "rondan los varios miles".
Desde Exteriores han destacado que "ningún país puede afrontar por sí solo los desafíos a los que se enfrentan las mujeres afganas" pero afirman que el ministro José Manuel Albares ha contribuido a mantener su causa en la agenda política global.
Ejemplo de ello, recalcan, es la remisión en 2024 de la situación de Afganistán ante la Fiscalía de la Corte Penal Internacional solicitando incluir en su investigación los crímenes contra mujeres y niñas desde la llegada de los talibanes en 2021. EFE
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