Barcelona, 22 jun (EFE).- El presidente del Espanyol, Alan Pace, ha confesado este lunes que fue "una locura" cuando llegó a España para ponerse al frente del club catalán, del que es el máximo dirigente de forma oficial desde el pasado 25 de noviembre de 2025.
Pace, en declaraciones al pódcast 'For all the Saints', ha reconocido que se sintió abrumado: "Miles de personas me rodearon de un modo positivo que nunca había experimentado en nada de lo que había hecho. No sabía cómo manejarlo".
El presidente ha confesado que esa euforia con su llegada tenía otra lectura para él. "Eso también me asustaba porque pensaba, ¿voy a decepcionar a esta gente? ¿Por qué están tan felices?, porque en ese momento no había hecho nada", ha reflexionado.
En este sentido, Pace ha repetido uno de sus mantras habituales: "No hay que centrarse en lo que digo, sino en lo que hago. Si hago lo que creo que es positivo y responsable, deberían estar felices, pero no conmigo, sino con lo que todos estamos haciendo".
Preguntado por la parte negativa del fútbol inglés, ya que Alan Pace también es presidente del Burnley, que milita en la Championship, el dirigente blanquiazul ha señalado que no es únicamente en el fútbol inglés, sino en el fútbol en general.
Alan Pace ha explicado que probablemente el fútbol sea una "válvula de escape" para que algunos puedan "canalizar su ira y frustración". "Si es lo que haces para canalizarlo, de acuerdo, pero me encantaría encontrar otras maneras de que la gente pudiera expresar sus frustraciones sin negatividad", ha analizado. EFE
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