Sídney (Australia), 14 ago (EFE).- El primer ministro australiano, Anthony Albanese, pidió al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que exima a Australia del arancel del 12,5 % impuesto a sus exportaciones y a las de otros socios países que Washington considera que no aplican suficientes medidas contra el trabajo forzoso, o que, al menos, no incremente el gravamen.
Ambos mandatarios mantuvieron la pasada noche una conversación telefónica y Albanese dijo este viernes en una rueda de prensa que la cuestión comercial fue uno de los principales asuntos.
Por su parte, el líder australiano defendió ante Trump el trato preferencial para Australia, al recordar el Tratado de Libre Comercio vigente entre los dos países, por el que los productos y servicios estadounidenses están exentos de aranceles en el país oceánico.
La solicitud de Albanese llega después de que, el pasado julio, Trump anunciara nuevos aranceles del 12,5 % sobre las importaciones de 46 países, entre ellos Australia, al considerar que no cuentan con mecanismos suficientes para impedir la entrada de bienes producidos mediante trabajo forzoso, y del 10 % para otros 14 socios como la Unión Europea (UE), México o Canadá, por el mismo motivo.
Tras el anuncio de Washington, Camberra anunció que reforzaría la ley contra la esclavitud moderna y el trabajo forzoso con un nuevo delito penal aplicable a grandes empresas.
"He pedido que considere una exención total –del arancel–, o al menos que no haya un aumento", afirmó Albanese. Trump habría aceptado considerar la petición, aunque no se anunció ningún compromiso concreto.
El primer ministro australiano puso sobre la mesa el superávit comercial acumulado por Washington con Camberra – 442.000 millones de dólares estadounidenses (378.000 millones de euros) durante los últimos 20 años– y las inversiones australianas en Estados Unidos.
La conversación, que Albanese calificó de "muy productiva", "constructiva", "amplia" y "sustancial", abordó también cuestiones de seguridad y defensa, incluida la alianza AUKUS, entre Australia, Reino Unido y EE.UU., la situación en Oriente Medio y recientes acontecimientos en el Pacífico.
Ambos dirigentes revisaron los avances de AUKUS, incluido el desarrollo conjunto de sistemas y tecnologías militares no tripuladas, entre ellos los programas australianos Ghost Bat y Ghost Shark.
Respecto a Oriente Medio, Albanese trasladó a Trump la posición de su Gobierno, favorable a poner fin al conflicto, y reiteró que Irán no debe disponer de armas nucleares. El estadounidense le ofreció una actualización sobre la situación, con información clasificada.
La conversación incluyó asimismo los acuerdos sobre minerales críticos, tecnología e inteligencia artificial y la cooperación frente a los incendios forestales.
Albanese aseguró que ambos mandatarios mantendrán nuevos contactos este año, entre ellos con motivo de la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York y la cumbre del G20 en Florida en diciembre. EFE
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