Santiago Aparicio
Redacción deportes, 4 abr (EFE).- Con la corona del Masters 1000 de Montecarlo en juego y la puja por el número uno del mundo a lo largo de los próximos torneos, irrumpe en el calendario la temporada de tierra, con Roland Garros como colofón y objetivo prioritario de ambos.
Carlos Alcaraz, que inició su adaptación a la tierra hace una semana, en El Palmar, donde se ha ejercitado estos días en compañía de Martín Landaluce, apuntala su puesta a punto para afrontar una etapa clave en la temporada y que arranca con el evento del Principado que ganó el pasado año.
El domingo se levante el telón del evento monegasco, con el murciano, número uno del mundo y vigente campeón, como gran atracción igual que el italiano Jannik Sinner que irrumpe en la arcilla después de imponer su ley en el recorrido americano con los triunfos en los Masters 1000 de Indian Wells y Miami, donde no ha encontrado rival y de los que Alcaraz se marchó de forma prematura.
Las eliminaciones de Indian Wells, contra el ruso Daniil Medvedev, y de Miami contra el estadounidense Sebastian Korda han dado tiempo al murciano de 19 años que pudo tomar un respiro después de un arranque de curso frenético, con éxitos en el Abierto de Australia, el séptimo Grand Slam de su carrera y Doha. Llegó a enlazar dieciséis partidos seguidos ganados.
Asume el desafío Alcaraz en un tramo que aprovechó en el 2025 y donde tiene poco margen de mejora para mantener el número uno del mundo ante el acelerón de Jannik Sinner que se perdió gran parte del curso pasado por su sanción por dopaje. No regresó hasta Roma el jugador de San Cándido que se ausentó de Montecarlo, Barcelona y Madrid. En esta ocasión, el transalpino regresará al torneo de Mónaco que comienza el domingo, por el lado del cuadro opuesto al del español.
Carlos Alcaraz defiende título en Montecarlo, donde ganó el pasado año tras imponerse en la final al italiano Lorenzo Musetti. Aunque la mirada está fijada en Roland Garros, donde también ganó. El murciano debe proteger los 4330 puntos que consiguió con los títulos de los Masters 1000 de Montecarlo y Roma y el Grand Slam de París, junto a la final de Barcelona. No jugó en Madrid el español.
En la carrera por la cima del circuito tanto Alcaraz como Sinner dependen de sus resultados. Alcaraz mantendrá su condición si su papel en estos torneos es mejor que el de transalpino. Además, tiene la opción de lo que pase en la Caja Mágica, donde no puntuó. Sinner, que llega embalado de la gira americana, está al acecho y puede asaltar el primer lugar del podio si logra uno de los títulos o ante un resbalón del español.
Un total de 56 jugadores, con los ocho primeros cabezas de serie exentos de la primera ronda, irrumpen en el primer Masters 1000 sobre tierra de la temporada desde el 5 al 12 de abril. Alcaraz y Sinner, los dos primeros favoritos, no entrarán en acción hasta el martes o miércoles, directamente en el segundo tramo del evento.
El evento que se disputa en el Montecarlo Country Club reparte un total de 6.309.095 euros en premios, con casi un millón y 1000 puntos destinado para el campeón y más de medio, y 650 puntos, para el finalista.
La distancia del español y el italiano con el resto de jugadores es tan grande que el destino prevé un cara a cara, el primero del 2026, entre ambos en la lucha por el título aunque la arcilla a menudo propicia vaivenes en las eliminatorias. Habituales como el alemán Alexander Zverev o los rusos Daniil Medvedev y Andrey Rublev, el finalista del año pasado, el italiano Lorenzo Musetti o el noruego Casper Ruud, ganador en Madrid y especialista en arcilla, los jugadores checos o el joven brasileño Joao Fonseca, suelen dejarse ver en este tipo de eventos.
Sin embargo, algunos de los principales reclamos del circuito se han bajado del torneo en las últimas horas. Especialmente llamativa ha sido la renuncia del serbio Novak Djokovic, dos veces campeón en Montecarlo y que no juega desde que perdió la final del Abierto de Australia. Apunta a Madrid el balcánico de 38 años, ganador de veinticuatro Grand Slam que se dosifica en el curso para afrontar con garantías los torneos mayores.
Además del ganador de veinticuatro majors, los estadounidenses Taylor Fritz, Sebastian Korda, Frances Tiafoe, Learner Tien, Brandon Nakashima, Tommy Paul y Ben Shelton han decidido no jugar el Masters 1000 igual que el británico Jack Draper, el francés Arthur Fils o los españoles Alejandro Davidovich o Jaume Munar.
LOS CAMINOS DE ALCARAZ Y SINNER EN MONTECARLO
Con la condición de número uno y dos del mundo, Alcaraz y Sinner no coincidirán en la competición hasta una eventual final. Cada uno, por un lado distinto del cuadro, tendrán un recorrido diferente que fue configurado en el sorteo del viernes.
El murciano, exento en el primer tramo, arrancará contra el argentino Sebastián Báez o el suizo Stan Wawrinka. Contra Báez, número 50 del mundo, el murciano ha jugado en tres ocasiones, y en todas ellas la victoria ha sido para el español. Al suizo, 98 en el 'ranking' ATP, en cambio, nunca se ha enfrentado. En la siguiente ronda, a Alcaraz le esperaría Tomás Etcheverry, Grigor Dimitrov, Terence Atmane o Frances Tiafoe.
Alcaraz llega a Montecarlo, primera gran cita de la temporada de tierra batida, como número uno en el 'ranking' ATP a pesar de que fue eliminado en tercera ronda del Masters 1000 de Miami por el estadounidense Sebastian Korda.
El murciano está en el mismo lado del cuadro que Lorenzo Musetti, finalista en 2025, Alexander Bublik o Alex de Miñaur. Alcaraz no juega un partido oficial en arcilla desde la final de Roland Garros 2025, en la que se impuso a Jannik Sinner.
Por su parte, el italiano debutará contra un francés: Moise Kouame (328 del mundo a sus 17 años) o Ugo Humbert (34). Comparte lado del cuadro con Alexander Zverev, Daniil Medvedev o Felix Auger-Aliassime. No se cruzaría con Alcaraz hasta una hipotética final. EFE
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