Alex de la Iglesia lleva desde los años 90 sorpendiéndonos con un estilo de terror personal y castizo como nadie había hecho hasta entonces. Comenzó en 1993 con Acción mutante y se consolidó en 1995 con El día de la bestia, que nos dejó la icónica imagen en el edificio Schweppes de Madrid. M&
Artículo original publicado en SensaCine
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