Las Palmas de Gran Canaria, 11 jun (EFE).- En el puerto donde comienza el sexto día del viaje de León XIV a España, al lema de su visita pastoral, "Alza la mirada", le han añadido: "y acoge". Es un buen adelanto del discurso que se espera en Canarias de un papa que no ha parado de lanzar mensajes sobre la dignidad de los migrantes.
Robert Prevost llega este jueves al muelle de Arguineguín para cumplir la promesa que su antecesor, Francisco, hizo a Canarias, conmovido por las miles de vidas que se estaban cobrando las travesías en cayuco y por la respuesta de las islas a un desafío humanitario enorme, con rescates que algunas semanas se contaban por decenas.
La visita por sí sola es histórica, pues nunca antes un papa había estado en Canarias, pero, además, tanto la Conferencia Episcopal como el Vaticano han resaltado que el acto de Arguineguín es uno de los momentos centrales del viaje de León XIV a España.
Ante el reto logístico que suponía desplazarse a El Hierro, el pontífice ha elegido para recordar a los que nunca llegaron el otro punto caliente de la migración en Canarias: el puerto de Arguineguín, escenario de cientos de rescates durante años y de un episodio que hizo que lo bautizaran como "el muelle de la vergüenza", con más de 2.300 personas hacinadas allí durante días en el otoño de 2020.
En otro gesto cargado de intención, la Iglesia Canarias ha colgado en el puerto de Arguineguín un letrero con el nombre con el que quiere que se le recuerde a partir de ahora: "Puerto Esperanza", que alude a los anhelos que impulsan a todos los que llegan vivos a tierra y al trabajo que los servicios de emergencia hacen allí.
"¡Ay de nosotros si convertimos los mares en cementerios donde muere también la esperanza!", dijo en abril León XIV en Argelia, en su viaje a África. Tanto en Madrid, como en Barcelona, el papa ha seguido lanzando mensajes sobre la dignidad de los inmigrantes, que resumió en esta otra advertencia en la plaza de Cibeles: "Nadie puede arrodillarse ante Dios y despreciar al hermano".
En Arguineguín, el papa estará acompañado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de Canarias, Fernando Clavijo. La presencia de Sánchez ha suscitado críticas desde los dos partidos principales que sustentan al Gobierno canario (Coalición Canaria y PP), que no han tardado en recordar que es la primera vez que pisa ese muelle en casi siete años de crisis migratoria.
Clavijo ha procurado apartarse de esa polémica. En su día, le agradeció en Roma a Francisco que hiciera que el mundo entero mirara hacia los cayucos de Canarias y ahora espera que León XIV contribuya a que no se olvide la situación de las islas, justo en la semana en la que entra en vigor el Pacto Europeo de Migración y Asilo.
Si en Arguineguín el papa va a escuchar a supervivientes de la ruta Canaria y a un capitán de Salvamento Marítimo, el viernes en Tenerife conocerá el testimonio de migrantes que residen en el centro de primera acogida de Las Raíces y de un representante de El Hierro.
La Iglesia ha querido que a León XIV le hable del ejemplo que está dando la sociedad herreña el párroco de La Restinga, el venezolano Darwin Rivas, que además de sacerdote es voluntario de Cruz Roja y Protección Civil, como los otros dos curas de la isla.
Este viaje a Canarias del pontífice incluye además dos misas multitudinarias, una esta tarde en el estadio de Gran Canaria y otra mañana, viernes, en el puerto de Santa Cruz de Tenerife.
En las dos islas se espera que el pontífice movilice tanta gente, que hasta se han suspendido las clases para que el transporte escolar no contribuya al colapso circulatorio, en dos jornadas de notables restricciones a la movilidad en las dos islas. EFE
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