Víctor Escribano
Shanghái (China), 29 ago (EFE).- La plataforma de 'moda rápida' Shein protagonizará el próximo martes una esperada salida a bolsa en Hong Kong tras años de vaivenes, con una valoración muy por debajo de la que llegó a alcanzar y entre dudas sobre su modelo de negocio ante la regulación en Occidente o la competencia en el sector.
Estas son algunas claves para entender la operación:
La salida a bolsa de Shein llega tras planes frustrados para vender acciones en Nueva York y Londres, en este segundo caso por la intervención en última instancia de los reguladores chinos, lo cual hizo que finalmente optase por Hong Kong como término medio entre los inversores internacionales y las autoridades de su país de origen.
"El minorista espera que a la tercera vaya la vencida después de que sus anteriores planes acabasen en fracaso. Hong Kong es, en esencia, un 'plan C'", explicó Dan Coatsworth, jefe de mercados de la plataforma de inversión británica AJ Bell.
Shein recaudará cerca de 1.800 millones de dólares con la venta de 280 millones de acciones, pero las cifras de la operación sitúan su valoración en menos de 27.000 millones, lo que supone un desplome del 73 % con respecto a los 98.200 millones que llegó a marcar tras su antepenúltima ronda de financiación, en 2022.
La consultora Moby consideró que la operación se antoja "demasiado poco y demasiado tarde", asegurando que "parece más una forma de finiquitar por fin un asunto sin resolver que una oportunidad estratégica de negocio", pero el portal local de noticias 36Kr matizó que Shein busca también atajar el riesgo de que sus principales respaldos canjeen sus inversiones, lo cual comprometería su liquidez.
Entre esos apoyos figuran importantes fondos extranjeros como General Atlantic o Tiger Capital, así como firmas nacionales como Boyu o el gigante digital Tencent, los cuales han comprometido ya 383 millones de dólares para garantizarse en torno a un 22 % de las acciones ofertadas, aunque esa tasa se diluiría si Shein hace uso de su opción para emitir otros 42 millones de títulos.
Un aspecto importante de la salida a bolsa es que algunos de estos inversores estratégicos recibirán pagos por hasta 3.500 millones de dólares, tanto en acciones como en efectivo, para compensarles por el citado desplome de la valoración; la cifra supone prácticamente el doble de la recaudación, la cual Shein destinará en su mayoría a mejoras tecnológicas y expansión global.
Shein afronta un gran problema en dos de sus principales mercados, Estados Unidos (un 24 % de sus ingresos) y Europa (35 %), ya que ambos territorios han anulado las exenciones arancelarias a paquetes pequeños que habían facilitado la penetración de la compañía: en EE. UU., sus ingresos ya cayeron un 14 % en el primer trimestre.
La empresa advirtió de que trasladará los sobrecostes a sus clientes en ambos mercados, anticipando en el caso de Europa un "impacto negativo a corto plazo" sobre su volumen de ventas para proteger unos márgenes que en términos netos ya cayeron del 8,7 % al 4,9 % en 2025 ante un mayor gasto en logística y mercadotecnia, esto último quizá debido a la creciente competencia en su sector por parte de la también china Temu o de rivales tradicionales como Inditex.
"Shein ya no es un guerrero invencible, como algunos pensaban", repasó Coatsworth, que no solo apuntó a los mencionados problemas regulatorios y a la competencia en el sector, sino también a los mayores costes y problemas logísticos por la guerra en Irán y al cambio de los patrones de consumo, con jóvenes que prefieren no usar una prenda una sola vez y miran cada vez más a plataformas de segunda mano como Vinted.
Axel Rudolph, analista jefe de la plataforma de inversión IG, cree que Shein afronta "una combinación de un crecimiento más lento, márgenes bajo presión, mayores costes logísticos, aranceles, una regulación más dura y cada vez más competencia", por lo que ve "cada vez más difícil" que la compañía mantenga "su extraordinaria trayectoria de crecimiento".
En cualquier caso, Shein sigue siendo uno de los grandes nombres del sector mundial de la 'moda rápida', situándose en la tercera posición con una cuota del 1,9 %, tan solo por detrás de Nike (3 %) e Inditex (2,5 %), según datos de la consultora china CIC, que cifra en 1,7 billones de dólares el valor total de este mercado.
Shein sostiene que su gran ventaja es la estrategia que denomina LATR, mediante la cual va tanteando el mercado con el lanzamiento de nuevos productos en lotes pequeños, de entre 100 y 200 unidades, evaluando en tiempo real la respuesta de los clientes y logrando reponer "en tan solo cinco días" aquellos que tienen demanda. EFE
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