El nuevo MacBook Neo cuesta 699 euros porque lleva dentro el chip del iPhone 16 Pro. No el M4 de hace un par de años, ni el M3, ni el M2. El A18 Pro: el mismo procesador que mucha gente tiene en su bolsillo.
Apple ha resuelto el problema del precio haciendo algo que hasta hace poco hubiera sido impensable en su propia arquitectura mental: reutilizar un chip de móvil en un portátil. Lo ha metido en una carcasa de aluminio con teclado y bisagra, le ha puesto un nombre nuevo, y lo vende como si fuera una categoría distinta.
No lo es. Es algo más parecido a un iPhone sin pantalla táctil, con trackpad y teclado, y con macOS encima.
Durante años, Apple ha sostenido (implícita pero consistentemente) que Mac y iPhone eran mundos distintos, con chips distintos, para usos distintos. La arquitectura ARM unificó la base hace seis añazos, pero la familia M y la familia A seguían caminos separados: uno para el escritorio, el portátil y la tablet; otro para el móvil.
Esa separación ha sostenido toda una jerarquía de producto. El Neo se la acaba de cargar. Apple está admitiendo que el chip del móvil es suficiente para el portátil de la mayoría de los clientes. Es un reconocimiento que tiene más implicaciones que el precio. Si el chip del iPhone es suficientemente bueno para un Mac, ¿qué demonios pagábamos exactamente antes?
La respuesta es... el margen de Apple. Y el nombre. Y la sensación de que un Mac era algo cualitativamente distinto a un móvil con teclado. Ahora esa sensación tiene precio de referencia: 600 euros de diferencia entre el MacBook más barato y el iPhone más caro. Y los puertos USB-C del Neo no soportan Thunderbolt porque el A18 Pro no lo soporta, así que eso no es una decisión de producto, es una limitación de origen que Apple ha aceptado como suficiente.
El Neo tampoco es exactamente una apuesta estratégica. Es algo más parecido a una una admisión. Apple llevaba años sin nada realmente competitivo por debajo de los 1.000 euros y lo sabía, de ahí que vendiera el M1 en Estados Unidos a 700 dólares como maniobra de emergencia. A este lado del Atlántico, el imperio de los reacondicionados y la segunda mano le estaban arañando demasiadas ventas.
El iPad con teclado hacía casi lo mismo que el MacBook Air de entrada y costaba menos, con la desventaja de iPadOS pero con mayor versatilidad por la pantalla táctil y la opción de usarla desacoplada. El único camino hacia abajo pasaba por cruzar las fronteras internas que la propia Apple había levantado entre sus familias de chips.
Y ahí está lo que el Neo deja en el aire, más interesante que cualquier especificación: si el chip del móvil ya es suficiente para el portátil de trabajo de la mayoría, la convergencia entre ambas categorías no es una hipótesis futura. Es lo que Apple acaba de poner en su escaparate por 699 chuchos.
En Xataka | Apple dio un campanazo con su iPhone más barato. Y el iPhone 17e viene para repetir la jugada
Imagen destacada | Apple
-
La noticia
Apple sólo ha encontrado una opción para hacer un portátil barato: que sea un móvil
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Javier Lacort
.
completa toda los campos para contáctarnos