Mientras la Esmeralda se hundía en la rada de Iquique, un poco más al sur, la vieja goleta Covadonga escapaba del acoso de la fragata blindada Independencia. Manteniendo una estrategia de navegar pegado a la costa, advirtió unos bajos a la altura de Punta Gruesa. Tomó el riesgo y pasó a la historia.
completa toda los campos para contáctarnos