SEÑOR DIRECTOR:
Se espera la llegada a fines de mes del señor Jeffrey Goettman, encargado para América Latina de la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés), con quien el gobierno del Presidente Kast espera negociar mayores exenciones a los aranceles unilateralmente impuestos por ese país como supuesta sanción por falta de medidas efectivas para prohibir la entrada de productos elaborados con mano de obra forzosa.
Que la medida haya sido impuesta a más de 50 países no quita que sea gravosa e injusta para nuestro país; con todo, es de esperar que las gestiones de Cancillería y del embajador de Chile en Estados Unidos puedan tener los resultados esperados y se aumente la lista de productos exentos de este nuevo arancel, aun cuando en virtud del Tratado de Libre Comercio vigente con ese país, no debieran existir o, en su defecto, ser mínimos.
Napoleón Bonaparte decía que la diplomacia es la “política vestida de etiqueta”; hoy nuestra Cancillería deberá vestirse de gala para enfrentar a un gobierno que ha decidido tratar de reescribir con el codo lo que de buena fe suscribimos hace un par de décadas.
Por último, soy un convencido que China jamás haría lo mismo porque respeta el valor de la palabra empeñada.
Iván Moreira Barros
Miembro Comisión de RR.EE. del Senado
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