Túnez, 31 jul (EFE).- Las protestas en Libia continúan este viernes con el bloqueo masivo de instituciones gubernamentales y empresas estatales, que suman más de una docena desde el comienzo de las protestas la madrugada del lunes, organizadas por grupos populares que amenazan con "grandes movilizaciones" hasta lograr "la caída" del Gobierno de Unidad Nacional (GUN).
Durante la madrugada, integrantes del grupo conocido como Mercado del Viernes utilizaron equipo de soldadura industrial para clausurar las entradas del Alto Consejo Presidencial -que funciona como jefatura de estado encargada-, las del Ministerio de Deportes y de la agencia estatal de noticias libia, LANA.
El boicot comenzó la madrugada del lunes con el cierre de la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores para exigir la salida del primer ministro del GUN, Abdelhamid Dbeiba, y del resto de su Ejecutivo -que administra el oeste del dividido país-, ante el "deterioro" de las condiciones de vida y el "estancamiento" político.
Al bloqueo de Exteriores siguieron los de los Ministerios de Planificación, Juventud, Gobernanza Local y la sede de la Autoridad Anticorrupción y la de Aeropuertos.
El movimiento argumentó, a través de Facebook, el cierre del Consejo Presidencial por la "ausencia de su rol, convertido en una farsa que se limita a malgastar el dinero público, mientras los ciudadanos carecen de servicios básicos".
Aseguró que la institución "solo muestra preocupación por aumentar sus salarios" y "tener un alto seguro de salud, mientras el pueblo lucha por los tratamientos básicos".
Ante esta situación, el grupo exigió a la Fiscalía General investigar los movimientos de la institución, al considerar que se trata de gestiones de "corrupción en toda regla".
"El Consejo Presidencial falló en su misión principal, que es la reconciliación nacional, convirtiéndose en parte del conflicto", agregó el movimiento, que subrayó que le han solicitado en repetidas ocasiones asumir su responsabilidad, pero "insistió en ser una marioneta en manos de Dbeiba".
El Ministerio de Deportes, asimismo, fue clausurado por ser "una de las cosas más extrañas del país, donde hay ministerios e instituciones de las que no se habla ni sirven para nada, excepto cuando se trata de gastar dinero o distribuir puestos".
Ante la crisis desatada por las protestas, Dbeiba ordenó esta semana la intervención de efectivos del Ministerio de Defensa y de la Presidencia del Estado Mayor para recuperar el control.
Tras la intervención, se restablecieron las actividades de las empresas estatales, que mantienen la vigilancia permanente, ante amenazas de "colapso" por parte de los manifestantes.
La escalada de movilizaciones se dio como consecuencia de los constantes cortes de energía eléctrica desde principios de julio, cuando el país atraviesa una fuerte ola de calor que lleva a un aumento del consumo de la electricidad para la refrigeración.
Desde 2014, tras las últimas elecciones legislativas, Libia está dividida institucionalmente, con el GUN al frente del oeste del país, mientras el este está tutelado por el mariscal Jalifa Haftar.
La ONU y Estados Unidos buscan la unificación de Libia, con la celebración de unas elecciones que acaben con la crisis que comenzó en 2011, con el derrocamiento de Muamar Gadafi, pero los avances son lentos y escasos. EFE
completa toda los campos para contáctarnos