El volante de Colo Colo apuntó a su madre como principal fuente de inspiración en su carrera como futbolista. “Fue una luchadora de la vida”, declaró.
Arturo Vidal es un jugador que siempre ha tratado de tener lo más cerca posible a su familia, y dentro de ella, la figura de su madre marca mucho. Y es que no se puede entender la carrera del King sin la presencia de Jacqueline Pardo.
Así lo entiende el propio volante de Colo Colo, quien en conversación con el colombiano Andrés González, ex compañero suyo en su primera etapa en el Cacique, no dudó en apuntarla como una de sus más grandes inspiraciones.
Para Vidal, todo lo que vio trabajar a su madre siendo apenas un niño es algo que ha intentado traspasarlo a su fútbol. Además, para el volante el no rendirse es clave, sobre todo en la adversidad, algo de lo que Jacqueline sabe bastante.
El King afirmó que “yo vivo el día a día. Todavía sigo jugando, todavía sigo disfrutando esto que me encanta. Nunca me he parado desde que empecé hasta el día de hoy, a pensar en lo que hice, sino que siempre estoy pensando qué es lo que voy a hacer”.
“Mi madre fue una luchadora de la vida, con cinco hijos se sacó la cresta, se levantaba todos los días para trabajar a veces cuatro veces en casas diferentes, entonces lo saqué de ahí y lo llevé a cabo en el fútbol. Realmente mi mamá era otra cosa”, añadió.

En ese sentido, Vidal declaró que “mi sueño era ser futbolista, y de ahí todo lo que había adquirido de mi madre lo puse en el fútbol. Siempre me preparé, siempre quise mejorar, siempre quise aprender con los valores que mi madre me enseñó y con la personalidad de enfrentar al mundo sin faltarle el respeto a la demás gente, sino que cuando me tocaba demostrar quién era lo demostraba y después siendo una persona humilde”.
“Uno tiene que sacar fuerzas. Mi palabra que yo tengo en mi mente, en mi cabeza, que la tenemos con mi madre, es ‘nunca rendirse’. Nunca hay que rendirse”, concluyó.
completa toda los campos para contáctarnos