La Albiceleste, desbordada por la orquesta española, no pudo revalidar el título de hace cuatro años pero se las arregló para ensuciar la celebración. Paredes perdió la calma con Eric y Gavi, el “Ratón” Ayala golpeó a Olmo y Otamendi le recriminó a Rodri unas declaraciones entre semana. Finalmente, le dieron la espalda a la ceremonia.
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