Juan Antonio Lladós
Redacción deportes, 30 mar (EFE).- El italiano Marco Bezzecchi y su Aprilia RS-GP han demostrado en el Gran Premio de los Estados Unidos de MotoGP que son firmes líderes en este comienzo de la temporada y en un escenario en el que su compañero de equipo Jorge Martín y Marc Márquez han cumplido sobradamente en lo que a rendimiento se refiere.
Bezzecchi suma tres de tres victorias de grandes premios en lo que va de temporada, que se unen a las dos victorias consecutivas que consiguió en el final de la pasada temporada, aunque las carreras esprint son por ahora una cuenta pendiente para el italiano, que suma dos caídas, Tailandia y Estados Unidos y un cuarto puesto en Brasil.
Esa estadística demuestra claramente, aunque muchos digan que el mundial de MotoGP comienza con su llegada al Gran Premio de España a finales de abril en el circuito Ángel Nieto de Jerez de la Frontera, en Cádiz, que Marco Bezzecchi es el piloto más en forma de la presente temporada y que Aprilia es ya un rival directo de Ducati.
El momento de forma de Bezzecchi no deja lugar para la duda y se pudo ver en el Circuito de Las Américas, pues a pesar de tener un 'encontronazo' en la vuelta inicial con Pedro Acosta (KTM RC 16), que se saldó con varias piezas de sus motos rotas y del que Jorge Martín pensó que podría sacar 'tajada', lo cierto es que el italiano aguantó a la perfección toda la presión de la larga carrera estadounidense.
En cuanto a la Aprilia RS-GP, tiene la velocidad y la fiabilidad de las Ducati y salvo por el problema que obligó a abandonar al japonés Ai Ogura cuando llegaba a la pelea por el podio en las vueltas finales, todas las motos del fabricante de Noale acabaron entre las ocho primeras posiciones.
Marco Bezzecchi ganó, Jorge Martín acabó segundo, Raúl Fernández, en el Trackhouse Aprilia, ocupó la octava plaza, y Ai Ogura protagonizó una espectacular remontada hasta llegar a superar con suficiencia al italiano Fabio di Giannantonio, por entonces en la cuarta posición -cuando 'Diggia' se encontró con Ogura en el 'post carrera' no dudó en felicitarle por su adelantamiento-, pero el motor de su Aprilia tuvo un problema que le obligó a abandonar.
Esos datos 'per se', dan la confianza a los ingenieros y técnicos de Noale para aventurar que el trabajo realizado durante el invierno ha sido el apropiado y los resultados lo están demostrando.
En el lado opuesto se encuentra Ducati, gran dominadora durante los últimos años, que ya no cuenta con la ventaja exhibida en anteriores temporadas, salvo por el rendimiento de dos de sus pilotos, el italiano Fabio di Giannantonio y el español Marc Márquez.
'Diggia' se ha mostrado como el piloto más en forma entre los representantes de Ducati, aunque salvo por su victoria en Brasil le sigue faltando la regularidad necesaria para estar en la pelea por la victoria a cada gran premio.
Mientras, Marc Márquez continúa con su propio ritmo de recuperación en lo que al aspecto físico se refiere, todavía no al ciento por ciento, y va paso a paso en su adaptación a las nuevas cualidades de la Ducati Desmosedici GP26, con la que todavía no se siente plenamente identificado.
Aún así, Marc Márquez logró un meritorio quinto puesto en su circuito 'talismán', después de haber tenido que cumplir con una 'vuelta larga' de penalización por tirar -y reconocer su error- en la carrera esprint a Fabio di Giannantonio.
El único rival sólido al que se han enfrentado los principales pilotos de Aprilia y Ducati es otro español, Pedro 'Tiburón' Acosta, el único que logra aprovechar al máximo el rendimiento de la KTM RC 16, aunque le continúa faltando una victoria en MotoGP al piloto del Puerto de Mazarrón.
Acosta se peleó con las Aprilia durante la primera mitad de la carrera y en la segunda aguantó firme la tercera posición de los ataques de Fabio di Giannantonio, pero necesita ese 'algo más' que le permita pelear de 'tú a tú' con las Aprilia y con las Ducati cuando lleguen circuitos que no se adapten tan bien al prototipo austríaco.
Lo cierto es que KTM no lo tiene fácil en ese aspecto y menos con la mala noticia protagonizada por Maverick Viñales, quien realizó una gran pretemporada pero al comienzo de la misma su rendimiento bajó considerablemente y a su llegada a Estados Unidos se confirmaron los peores presagios pues una resonancia magnética que él mismo pidió que se le realizará, sacó a la luz el problema.
Un tornillo de los que se le implantaron en su fractura en el hombro se había movido y era el que generaba todos los problemas al piloto de Roses (Girona), que junto al equipo decidió regresar de inmediato a Europa para poder extraerlo y estar en condiciones de disputar el Gran Premio de España.
Otro de los pilotos que sufre, en la relación de representantes de Ducati, es el vigente subcampeón del mundo, Alex Márquez.
El pequeño de los Márquez Alentá, muestra una cierta falta de confianza en su nueva moto que le hace cometer errores en forma de caídas durante los entrenamientos, aunque luego lo solventa con maestría en carrera y eso le permite estar octavo en la clasificación provisional del mundial, por detrás de las cuatro Aprilia, dos Ducati y una KTM.
El mismo problema tiene el italiano Francesco 'Pecco' Bagnaia, que da una de cal y otra de arena con su Ducati Desmosedici GP26, sin la regularidad necesaria para arrancar buenos resultados.
El español Joan Mir es otro de los que comienza a 'enseñar los dientes' con la nueva Honda RC 213 V, y nadie puede dudar que lo está dando todo, aunque el resultado casi siempre es el mismo, pues acaba por los suelos cuando va entre los mejores de la categoría.
Quienes no terminan de encontrar el camino apropiado para la evolución de su nuevo prototipo de cuatro cilindros en 'V' son los pilotos de Yamaha; El francés Fabio Quartararo y el español Alex Rins lo dan todo, pero sirve para muy poco, aunque en Estados Unidos el 'rookie' turco Toprak Razgatlioglu logró su primer punto con la Yamaha Pramac. EFE
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