Tras casi cuatro años de silencio, el grupo insignia del fenómeno k-pop vuelve. Y lo hace a lo grande: anunciando una gira mundial de dimensiones sin precedentes que recorrerá 34 países entre abril de 2026 y marzo de 2027. El anuncio se hizo a medianoche del 13 de enero y marca el retorno oficial del grupo surcoreano tras completar el servicio militar obligatorio de todos sus miembros, con un nuevo álbum programado para marzo que será su primer trabajo conjunto desde 2022.
Una gira descomunal. La magnitud del evento trasciende lo meramente musical. La gira comenzará con múltiples fechas en Goyang (Corea del Sur) y Tokio antes de viajar por todos los continentes, culminando en Manila en marzo de 2027. La página web del grupo adelanta además fechas adicionales en Japón, Medio Oriente "y más regiones", sugiriendo que la escala final podría ser incluso superior a la anunciada inicialmente.
Un panorama diferente. El mundo del pop coreano que recibe a BTS en 2026 ha experimentado una metamorfosis radical respecto a como lo dejaron en 2022. Lo que entonces era un fenómeno emergente en Occidente se ha consolidado como mainstream cultural global. Cuando BTS desapareció momentáneamente, habría sido impensable un fenómeno como 'Las cazadoras K-Pop', película que se convirtió en la más vista de la historia de Netflix y cuya banda sonora dominó las listas de ventas durante semanas.
Cada día somos más. La competencia de BTS se ha intensificado dramáticamente. Grupos como Stray Kids han superado múltiples récords previamente ostentados por BTS: con ocho álbumes consecutivos debutando en el número uno del Billboard 200 (frente a los seis de BTS), se han convertido en el grupo con más números uno de cualquier banda del siglo XXI. Seventeen fue el artista más vendido de K-Pop en 2025 y su gira mundial generó 142 millones de dólares.
La evolución del género también ha trascendido fronteras lingüísticas y nacionales. Katseye, el grupo global creado mediante una colaboración entre Hybe y Geffen Records, representa esta nueva dirección: formado tras un proceso de selección que atrajo 120,000 solicitantes de todo el mundo, sus seis integrantes provienen de Estados Unidos, Filipinas, Corea del Sur y Suiza. Su repertorio se documentó en la serie de Netflix 'La academia del pop: KATSEYE', y su repertorio está compuesto principalmente por canciones en inglés, dirigidas al mercado occidental. Y no olvidemos que 'APT.', el éxito de Rosé de Blackpink y Bruno Mars de 2024 fue un superventas con nominaciones a los Grammy.
Cómo están las ventas. La gira de BTS se presenta ante un panorama de ventas de entradas profundamente deteriorado. Los últimos tres años han evidenciado que la infraestructura tecnológica global para eventos masivos se enfrenta a crisis sistemáticas. Todo empezó con la debacle de Taylor Swift con Ticketmaster en noviembre de 2022, cuando la preventa de 'The Eras Tour' colapsó el sistema: la plataforma recibió 3.500 millones de peticiones el día de la venta, causando que millones de usuarios fueran expulsados con mensajes de error tras horas de espera. La controversia acabó en el Senado estadounidense y se cuestionó el dominio monopolístico de Live Nation en la industria.
Dramas en Europa. El caso de Oasis, en 2024, demostró que Europa no estaba exenta de problemas similares. Entradas anunciadas a 150 libras escalaron a 355 por culpa de los precios dinámicos, y tuvo que intervenir en el tema la autoridad de competencia británica. En España los casos más sonados han sido los de Rosalía y Bad Bunny, aderezados con la presencia de instituciones bancarias dando trato de favor a sus clientes. El K-pop, en fin, no ha sido inmune: Blackpink tuvo sus propias dificultades con el tema, y aunque el sistema de selección aleatoria característico del K-pop es más justo, genera también unos brutales mercados secundarios especulativos.
La dimensión estratégica. Además, el regreso de BTS trasciende lo meramente artístico para convertirse en una operación de rescate corporativo. Hybe, la empresa matriz del grupo, ha visto cómo se tambaleaba su posición durante el hiato de sus principales activos: la controversia con NewJeans, que ya explicamos por aquí, erosionó la confianza del mercado, y las cicatrices reputacionales están sobre la mesa. La batalla legal que se desencadenó expuso públicamente tensiones internas sobre el trato a artistas y prácticas corporativas.
La clave es BTS. Sin embargo, BTS tiene un potencial que muchos de los grupos que han continuado su legado no pueden replicar. Para empezar, llegaron primeros: fueron quienes transformaron el K-pop de nicho asiático en fenómeno global mainstream. Tienen consideración de pioneros. Pero además, su base de fans ha madurado económicamente: los ARMY, como se denominan a sí mismos, que tenían 16-20 años en 2018 ahora tienen 23-27, con una capacidad adquisitiva significativamente mayor.
Un regreso de prueba. La gira de BTS plantea un test definitivo para la infraestructura de la música en directo en 2026. ¿Serán suficientes los sistemas anti-bots actuales para enfrentar una demanda sin precedentes? La BOTS Act estadounidense de 2016 plantea multas de hasta 16.000 dólares, y la Unión Europea prohibió los bots de ticketing en 2019. Pero hay mucho más que tener en cuenta, como la coordinación internacional que obliga a sincronizar no solo la tecnología de la venta de entradas sino leyes radicalmente diferentes, con distintas regulaciones para los mercados secundarios, por ejemplo. Un auténtico desafío que pondrá a prueba a uno de los mayores eventos musicales del mundo.
En Xataka | El fenómeno económico de BTS es tan gigantesco que ya puedes invertir en ellos en bolsa
-
La noticia
BTS vuelve después de que sus miembros hayan pasado por el servicio militar. Ahora empieza la auténtica guerra: conseguir entradas
fue publicada originalmente en
Xataka
por
John Tones
.
completa toda los campos para contáctarnos