Conseguir evadir el Gran Cortafuegos de China nunca fue fácil, pero ahora parece que se ha convertido en una actividad de alto riesgo. Como relató un usuario a la cadena ABC News: "cada vez es más difícil encontrar VPN estables, China está muy activa prohibiendo estos servicios". Esta nueva purga, iniciada hace apenas un par de meses —en abril— ha obligado a las telecos a bloquear conexiones no permitidas y ha provocado la suspensión de un proveedor tan popular como LetsVPN.
Los ciudadanos pagan ahora unos 350 yuanes anuales (72 dólares) por conexiones muy inestables que deben reiniciar constantemente para cambiar entre servidores de Hong Kong, Japón o Singapur. Y ha habido de todo: multas, penalizaciones retroactivas y una persecución a quienes distribuyen los servicios de VPN.
Las estimaciones reales sobre el uso de VPN en China eran muy vagas, pero una reciente investigación del Global Public Policy Institute (GPPI) y China File ha arrojado algo de luz tras analizar cientos de miles de documentos internos de vigilancia.
China Unicom es la segunda empresa de telecomunicaciones más grande de China. Imagen de 彩色琪子 para Wikimedia Commons
Los datos revelan que, como máximo, solo el 4% del tráfico saliente viaja por VPN hacia sitios prohibidos. Y es que, tan solo unos 100.000 usuarios (un 0,4% de la población monitorizada) logran burlar el cerco, cifras tremendamente minúsculas si se comparan con el 30% de penetración que tienen las VPN en EEUU o Reino Unido, según datos de NordVPN.
El éxito en las restricciones de Pekín es rotundo: incluso cuando apps como WhatsApp experimentan picos de uso en fechas concretas, apenas logran representar el 2% de todo el tráfico extranjero.
Este blindaje al uso de las VPN va acompañado de una intensa campaña legal que desmonta el mito de que "usar una VPN solo para leer no acarrea peligro". Un artículo viral archivado por China Digital Times advierte documentando casos reales que usar canales no aprobados por el gobierno está siendo castigado de forma severa.
¿Cómo concretamente? Entre las represalias, destacan multas de hasta 15.000 yuanes (unos 2.000 euros) y la confiscación de dispositivos. La persecución no solo ocurre en tiempo real: el informe destaca el caso de un ciudadano multado por usar una VPN hace cuatro años, lo que demuestra que el historial de navegación es auditable retroactivamente.
El endurecimiento normativo afecta además a las nuevas tecnologías, como la Inteligencia Artificial. Usar herramientas como ChatGPT o Gemini exige saltar el cortafuegos, lo que constituye un uso ilegal de canales internacionales penalizado por las autoridades.
Mientras los vendedores de VPN clandestinas se enfrentan a penas de prisión, al ciudadano solo le quedan las VPN autorizadas por el gobierno chino, cuyas conexiones, como es evidente, permiten a Pekín vigilar todo su tráfico.
En definitiva, aunque estos servicios permitidos por China siguen existiendo para que las empresas internacionales puedan operar sin que el gobierno pierda la auditoría, las opciones privadas para el usuario se están diluyendo. El modelo de censura no solo busca bloquear el acceso a la red global, sino normalizar la idea de que intentar acceder tiene consecuencias punibles.
Imagen de portada | Xataka Móvil con Gemini
En Xataka Móvil | Si tu batería externa no tiene el símbolo CCC, te va a tocar renovarla. China se ha puesto seria con esto
-
La noticia
"Cada vez es más difícil encontrar una estable". China cerca a las VPN con multas y un cortafuegos casi infranqueable
fue publicada originalmente en
Xataka Móvil
por
Pepu Ricca
.
completa toda los campos para contáctarnos