La cocina también tiene acentos. Si una receta es un idioma, sus variaciones son capaces de transportarnos por el mapa. Así sucede con las chichas, las jijas, la zorza o el picadillo. Carne adobada que cambia de nombre según la región y varía ligeramente su composición, como dialectos de una misma lengua gastronómica
completa toda los campos para contáctarnos