China está instalando tantos paneles solares en su territorio como el resto del mundo en su conjunto, en una decidida apuesta por convertirse en una potencia incontestable en renovables. Sin embargo, lo que debería ser una buena noticia se está cobrando una inesperada víctima: los pájaros.
Un estudio reciente publicado en Science ha puesto de manifiesto que las políticas a favor de este tipo de plantas están teniendo un efecto colateral indeseado, impactando en la diversidad de las aves locales en todo el país asiático.
Casi una década de datos. Para poder llevar a cabo este análisis, investigadores de China, Vietnam y Estados Unidos, liderados por un equipo de la Universidad de Ciencia y Tecnología de la Información de Nanjing, comenzaron recopilando y creando un índice de rigor con las directivas y políticas oficiales relacionadas con la energía solar.
Posteriormente, recogieron datos de 2.344 condados chinos, desde 2014 hasta 2023, a través de Bird Report, una plataforma ciudadana de observación de aves. Con esto entre manos, elaboraron un Índice de Shannon, que cuantifica la riqueza de especies y su equidad en un ecosistema completo.
El impacto fue mayor en las zonas más biodiversas. Al comparar unos resultados con otros, comprobaron que las políticas que favorecen la energía solar tienen un efecto directo en la reducción de la diversidad de las aves. Este impacto fue mayor en los condados más biodiversos y menos áridos, así como en aquellas zonas con un mayor número de aves que anidan en la vegetación. En cambio, aquellas regiones más desérticas o los condados considerados más pobres ecológicamente apenas reportaron ningún efecto significativo para este estudio.
Un dilema medioambiental. Esta investigación muestra el impacto medioambiental que pueden tener este tipo de proyectos sobre los ecosistemas locales cuando se hacen a gran escala, como es este caso.
Una de las principales explicaciones que plantea el estudio publicado por Science es la deforestación masiva de las tierras de cultivo y los pastizales. Como explican sus autores, los hallazgos ponen de relieve el dilema que aparece cuando se busca reducir la dependencia de los combustibles fósiles sin una planificación adecuada y sin tener en cuenta las condiciones de cada territorio. Con esto, queda probado que la expansión de la energía solar sin un buen análisis previo puede comprometer la salud de la biodiversidad local.
Solución: buscar la idoneidad ecológica. Por eso, lejos de desanimar en la apuesta por las energías renovables, el equipo de expertos afirma que el desarrollo de energías limpias y la conservación de la biodiversidad no tienen por qué estar enfrentadas. Al contrario, señalan que este tipo de consecuencias no deseadas se pueden evitar coordinando las iniciativas políticas con el estudio de la viabilidad ecológica de cada planta.
De hecho, como ya contó Xataka, en España hay datos de instalaciones solares de tres provincias que muestran un aumento de la biodiversidad respecto al uso anterior de esos terrenos, en algunos casos dedicado a la agricultura intensiva. Al no emplearse pesticidas ni herbicidas, ni trabajarse la tierra ni permitirse la caza, unas plantas solares de Cuenca, Burgos y Cáceres han contabilizado hasta 39 especies viviendo entre sus paneles.
Imagen | Luke Janssen
-
La noticia
China está instalando tantos paneles solares que ya tiene una víctima inesperada: sus aves
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Alexandra Ramírez
.
completa toda los campos para contáctarnos