58,7 microsegundos. Ese es el margen de error diario que separa un reloj terrestre de uno en la Luna. Este desfase temporal parece ridículo, pero trae de cabeza a los ingenieros aeroespaciales desde hace décadas. ¿El motivo? Ese ‘suspiro’ puede ser crucial en una misión, la diferencia entre un aterrizaje perfecto y un desastre. Y mientras en occidente seguimos hablando de los problemas de la misión Artemis, en China han encontrado la solución para ese desfase temporal.
Se llama LTE440, y es otra muestra del metódico avance de China en la nueva carrera espacial.
Hucha de microsegundos. Si has visto la película ‘Interestellar’, buscando información sobre cómo pasa el tiempo lejos de la Tierra, de que te cruzaras con la teoría de la relatividad general formulada por Albert Einstein. En pocas palabras, el paso del tiempo es relativo, y la velocidad a la que pasa depende de dos factores: intensidad del campo gravitatorio y la velocidad orbital. Cuanto más fuerte es la gravedad, más lento pasa el tiempo, y por eso en la Luna avanza algo más deprisa que en la Tierra.
El resultado neto de ese efecto orbital es un leve adelanto en los relojes lunares. Uno de entre 56 y 58,7 microsegundos diarios, o 0,000058 segundos. Parece ínfimo y despreciable, pero al final, la suma de 58 microsegundos cada día está ahí. 0,0017 segundos al mes. 0,021 segundos al año. Sigue siendo poco, pero en términos de la industria espacial, es inaceptable.
LTE440. Esa sincronización entre los relojes lunares y terrestres lleva años siendo uno de los quebraderos de cabeza de la ingeniería espacial. En 2024, la Unión Astronómica Internacional, fijó que la Luna debería tener su propia referencia temporal. Mientras tanto, el tiempo ha pasado y ha llegado una respuesta: LTE440, o ‘Lunar Time Ephemeris’.
Se trata de un software desarrollado entre el observatorio Purple Mountain junto a la Universidad de Ciencia y Tecnología de China. Y llega para resolver dos de los problemas históricos en ese cronometraje lunar:
Exactitud absurda. Se estima que la precisión de LTE440 será menor que 0,15 nanosegundos antes de 2050 y sus errores acumulados permanecerán por debajo del 1/20.000.000 de segundo incluso después de mil años. Pero más importante que esto es que el equipo de investigación ha logrado que conseguir los cálculos sea tan sencillo como hacer una única operación. Así, el software LTE440 permitirá comparar directamente y de forma sencilla la hora lunar con la hora terrestre.
Abriendo puertas. Vale, muy bien, pero… ¿en serio tanto por 56 microsegundos? Teniendo la aspiración actual de crear una red de comunicación y misiones tanto con la Luna como interplanetarias, una de las aplicaciones más lógicas es la de una red global de relojes lunares. Otra es la de permitir realizar misiones por control remoto de forma extremadamente precisa desde la Tierra. China y Rusia, por ejemplo, planean construir una Estación de Investigación Lunar Internacional de cara a 2035, y LTE440 abre la puerta a operaciones más precisas sobre el suelo del satélite.
Pero también algo más tangible y fácil de entender: establecer un sistema de navegación similar al GPS en la Luna. Es algo que no existe, pero que se antoja crucial para futuras misiones espaciales. Porque esto no se trata de establecer colonias en la Luna, sino de aprovecharse del satélite. Por ejemplo, para investigar en él, pero también para conseguir recursos que poder utilizar en la Tierra.
Y un sistema como LTE440 es una puerta abierta para el desarrollo de las tecnologías de navegación necesarias para llevar esas misiones a buen puerto.
EEUU mira con atención. Como decimos, China tiene un ojo puesto en la Luna y en el espacio, y eso es algo que desde Estados Unidos se está siguiendo con interés. China está dando pasos de gigante y Estados Unidos ha llegado a tener la sensación de que se quedaba atrás. Artemis II es la respuesta estadounidense, un programa repleto de problemas y retrasos, pero que parece que ya marcha.
Por otro lado, y como ocurre con la situación terrestre, Estados Unidos considera que el avance de China en el espacio no es una mera cuestión científica, sino una amenaza a la seguridad nacional del país. Han llegado a apuntar que la Fuerza Espacial hará “lo que sea necesario para lograr la superioridad espacial”.
Por tanto, LTE440 es, a la vez, un hito tecnológico, un gran paso para la humanidad en la nueva carrera espacial y una amenaza para esos intereses de Estados Unidos. Ahora bien, como leemos en SCMP, el software aún está en una fase temprana, por lo que falta para que se aplique en soluciones de navegación en tiempo real.
Imágenes | Tomruen
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La noticia
China sabe que lo que pasa en 'Interstellar' es un problema real en la Luna. Y se ha propuesto solucionarlo
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Alejandro Alcolea
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