Cierra en Zaragoza una de las fábricas más emblemáticas del país tras más de medio siglo de actividad

Cierra en Zaragoza una de las fábricas más emblemáticas del país tras más de medio siglo de actividad

La histórica fábrica del jabón Lagarto en Zaragoza ha bajado la persiana tras más de medio siglo de actividad. Toda su producción se concentrará a partir de ahora en Illescas (Toledo). La decisión, tomada por Euroquímica, afecta de forma directa a unos 30-40 trabajadores y pone fin a uno de los paisajes industriales más reconocibles del polígono Malpica, donde desde 1971 se fabricaba la famosa pastilla con letras rojas que ha acompañado a varias generaciones de hogares españoles.

Nació con la electricidad. Lagarto no nació ni en Zaragoza ni en Illescas, sino en San Sebastián. En 1860, Juan Lizariturry fundó "J. Lizariturry y Compañía" y levantó una fábrica de productos químicos bautizada "La Providencia". Cuatro años después se incorporó José Antonio Rezola, dando nombre definitivo a la firma, y en agosto de 1865 la propia reina Isabel II visitó esas instalaciones. A comienzos del siglo XX, las familias Lizariturry y Rezola, dedicadas a fabricar velas y bujías, vieron cómo la electricidad apagaba su negocio original. En 1914 se reinventaron con la ayuda del inventor alemán Peter Krebitz, y así nació el jabón que llevaría su nombre al país.

Incluso el nombre tiene miga: los primeros operarios miraban con recelo la maquinaria y repetían la expresión “¡Lagarto, lagarto!” mientras la veían arrancar, una coletilla supersticiosa asociada a un par de cocodrilos que llegaron a Madrid como regalo al reinado de Carlos III. El caso es que terminó en la etiqueta y se quedó para siempre. En 1924, el ilustrador Pedro Antequera Azpiri dibujó el lagarto de la portada de los productos. Durante décadas, la planta de San Sebastián abasteció al mercado nacional, hasta que en 1985 cerró y concentró la producción en Zaragoza.

De San Sebastián a Malpica. El aterrizaje en Zaragoza respondía a una lógica industrial concreta: en plena expansión de la lavadora y del detergente en polvo, la empresa necesitaba una planta moderna que mejorara la logística hacia el interior peninsular. En 1971 se inauguró la fábrica del polígono Malpica y pronto pasó a ser centro neurálgico. La autorización ambiental de Aragón permitía a Malpica producir 17.520 toneladas anuales de jabón y 43.800 de detergente, sobre una parcela de casi 29.000 metros cuadrados con 9.830 edificados. En 2004, la compañía incluso renovó la línea de jabón con capacidad para unas 4.000 toneladas extra al año.

En paralelo, en 1974 nacía en Illescas Euroquímica, fundada por Francisco Moreno Piñeiro para fabricar lejías. El cruce entre ambas historias llegó en 1992, cuando Moreno aprovechó que Lizariturry y Rezola atravesaban dificultades financieras y compró tanto la marca Lagarto como la planta de Zaragoza.

El nodo logístico de La Mancha. Illescas, localidad toledana que ha crecido hasta superar los 30.000 habitantes, es desde hace una década uno de los grandes nodos logísticos de España. Su ubicación —a medio camino entre Madrid y Toledo y a pocos minutos de las autovías— y la disponibilidad de millones de metros cuadrados de suelo industrial han atraído a gigantes como Toyota, Michelin, H&M, Zalando y, sobre todo, Amazon.

El gigante del comercio electrónico abrió su primer centro MAD6 en 2019 y su segundo MAD7 en 2021, ambos en la Plataforma Central Iberum, con más de 180.000 metros cuadrados de superficie y más de 3.000 empleos directos. Hoy Illescas se describe oficialmente como "uno de los grandes centros de Europa en logística", y los informes de Amazon cifran en unos 350 millones de euros el impacto económico de inversiones en la comarca desde que aterrizó. Que el mítico jabón Lagarto se fabrique aquí tiene su razón de ser.

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La década financiera que explica el cierre. Euroquímica llegó a facturar en torno a 28 millones de euros antes de la crisis, y desde 2019 encadenó caídas sucesivas hasta rondar los 17, 15 y 11 millones. Las cuentas depositadas confirman ese deterioro: en 2020 la empresa facturó 17,46 millones y perdió 1,16 millones, tras haber perdido ya 3,82 millones en 2019. La recuperación llegó después: ventas consolidadas en torno a 15 millones en 2023-24, con un crecimiento que distintas bases mercantiles sitúan entre el 14% y 23% interanual.

Mientras Euroquímica se hundía, el mercado que mejor le iba —el de limpieza del hogar— vivía su mejor momento. En 2020, en plena pandemia, las ventas de lejías y desinfectantes en España subieron como la espuma, un 22%, hasta 314,8 millones de euros, y un directivo de la propia Euroquímica explicó que sus ventas de lejía y deterlejía pasaron de 153.000 euros en enero a 800.000 euros en abril, obligándoles a duplicar turnos de producción. El covid disparó la demanda de ciertos productos, pero no bastó solucionar el problema: exceso de capacidad instalada, deuda acumulada y dos fábricas que la empresa ya no podía sostener a la vez.

Sálvese quien pueda. Y llegamos al desenlace: en julio de 2022, Euroquímica presentó su plan de reestructuración y entró en concurso de acreedores tramitado en Toledo. El fondo luxemburgués Tertius Capital compró toda la deuda (entonces con 84 trabajadores en plantilla) para convertirse en accionista mayoritario mediante ampliación de capital, relegando a la familia Moreno a un papel minoritario. El proceso se cerró judicialmente el 15 de noviembre de 2023, con el objetivo declarado de dejar la compañía prácticamente sin deuda. En 2024, ya bajo control de Tertius, se aplicó además un ERE que afectó a cerca del 20% de la plantilla total, resuelto con bajas incentivadas.

Las bases empresariales sitúan en 2026 la plantilla de Euroquímica en torno a los 84 empleados, repartidos entre las dos plantas hasta el traslado. La compañía no vive solo de la pastilla verde: fabrica más de 60 referencias y trabaja también para el canal profesional, con Lagarto presente en más de 15 países, sobre todo en Marruecos y el norte de África, pero también en mercados tan lejanos como China. El director general, Sergio Talavera, lo confirmaba: “Hemos salvado la compañía gracias a una marca como Lagarto”. El objetivo a medio plazo es ambicioso: volver a superar los 30 millones de euros de facturación en 5 años, prácticamente duplicando la cifra actual.

La decisión de 2026. En ese contexto de reestructuración financiera es donde encaja el cierre de Zaragoza. A finales de abril, Euroquímica notificó la apertura del procedimiento de movilidad geográfica previsto en el Estatuto de los Trabajadores para trasladar la actividad de Malpica a Illescas. Tras el periodo de consultas con los representantes sindicales, el procedimiento ya está en marcha, con ejecución prevista para el segundo semestre del año. Para la treintena larga de empleados zaragozanos, muchos con décadas de antigüedad, la disyuntiva es simple: aceptar el traslado o dejar la compañía.

Era un final lógico: Illescas es la sede de Euroquímica desde 1974, mucho antes de que la localidad toledana se convirtiera en uno de los grandes nodos logísticos de España, con gigantes como Amazon, Toyota o Michelin instalados en su Plataforma Central Iberum. Y su jabón seguirá vendiéndose a buen precio y con la misma fórmula básica. Simplemente ya no será aragonés ni vasco.

Imágenes | Tekton, archivo. Facebook de Lagarto en Acción y Euroquímica

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La noticia Cierra en Zaragoza una de las fábricas más emblemáticas del país tras más de medio siglo de actividad fue publicada originalmente en Xataka por Isra Fdez .

Agosto 27, 2026 • 15 min atrás por: Xataka.com 14 visitas 2419395

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