
La plaza número 2 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Getxo (Vizcaya) ha dictado un auto en el que acuerda la apertura de juicio oral, con Tribunal de Jurado, a cinco personas por el caso de la muerte de un varón cuyo cadáver fue encontrado descuartizado el 19 de agosto de 2023 en el interior de dos maletas quemadas en un antiguo restaurante en el monte Artxanda, en Bilbao.
El magistrado considera que de las actuaciones practicadas en fase de instrucción se desprende la existencia de indicios razonables de delito frente a los cinco acusados.
En concreto, entiende que los hechos investigados son constitutivos, sin perjuicio de la valoración que corresponda realizar en el acto del juicio, de un delito de homicidio atribuible a dos de los varones acusados y un delito de omisión del deber de socorro y encubrimiento en el caso de los otros tres acusados, dos mujeres y un hombre.
El magistrado rechaza en este auto las peticiones de sobreseimiento formuladas por la defensa de estos tres últimos acusados y considera que existen elementos indiciarios que apuntan a que no socorrieron a la víctima y que trataron de ocultar lo sucedido.
Además, fija que los hechos sean enjuiciados por un Tribunal del Jurado en la Audiencia Provincial de Vizcaya. El auto, fechado este 13 de julio, no es recurrible.
HECHOS JUSTICIABLES
Según recoge el auto, a principios del mes de agosto de 2023, el fallecido contactó con una de las mujeres acusada, con quien mantenía una relación de amistad tras haber sido pareja años atrás, y le pidió ayuda a fin de encontrar un lugar donde vivir tras haber dejado el domicilio de su hermana por desavenencias con ésta, "rencillas que provenían de un consumo excesivo de alcohol" por parte de la víctima.
La intermediación de esta mujer llevó al fallecido a contactar con los residentes en el domicilio, la propia expareja, otra mujer y tres varones más. La víctima llegó a un acuerdo por el que abonaba 300 euros a uno de los inquilinos en concepto de uso de una de las habitaciones de la vivienda, comenzando a residir en el domicilio a partir del 2 de agosto de 2023.
Desde el de agosto de 2023 hasta el 17 de agosto de 2023, la víctima, según los hechos recogidos en el auto, había venido manteniendo una relación cordial con sus compañeros de piso. Sin embargo, el 17 de agosto 2023, "a una hora indeterminada pero, en todo caso, cuando ya había anochecido", encontrándose el fallecido en su habitación, su expareja, "al igual que lo hiciera en múltiples ocasiones anteriores, procedió a pedirle dinero", y al negarse, se inició una discusión entre ellos, "de modo que en el transcurso de la discusión y harto ya de las solicitudes económicas, la insultó".
Tal discusión y las expresiones que había proferido la víctima dieron lugar a que los otros dos varones residentes en la vivienda "reaccionaran con gran agresividad, propinando una fuerte paliza" al fallecido, "en el seno de la cual ambos le dieron múltiples puñetazos en el lateral y zona frontal de la cabeza, lo que le provocó un traumatismo craneoencefálico que le llevaría posteriormente a la muerte", recoge el auto.
Tras la agresión y habiendo apaleado a la víctima, ambos varones "abandonaron la vivienda", dejando al fallecido "malherido en el interior de su habitación, quedando sin posibilidad alguna de supervivencia, salvo asistencia y/o ayuda sanitaria inmediata y urgente, que no llegó, al no ser requerida por ninguno de los presentes".
La expareja y otro de los inquilinos, también acusados, "que habían presenciado la agresión, ni mediaron, ni impidieron la misma, ni solicitaron posterior asistencia sanitaria urgente una vez que había cesado la agresión" y los presuntos autores se habían ido, "y ello a pesar de que escuchaban a la víctima respirar con dificultad, por lo que eran conscientes y podían hacerse una idea cabal de la grave situación en la que se encontraba".
Según los hechos recogidos en el auto, "lejos de pedir ayuda a terceras personas", la expareja solicitó a los presuntos agresores que "regresaran a la casa y se hicieran cargo" del fallecido.
La expareja y otro de los acusados abandonaron la vivienda "en plena noche, regresando a la misma una vez que el cuerpo sin vida había sido ya evacuado del lugar de los hechos".
La mujer que mantuvo una relación afectiva con la víctima "procedió a limpiar a conciencia la casa para eliminar cualquier rastro de pelea y de vestigios biológicos que permitieran incriminar" a los presuntos agresores, mientras que la otra mujer acusada, según el relato de los hechos, "tuvo conocimiento suficiente de lo ocurrido, sin que, tampoco auxiliara ni directa, ni indirectamente" a la víctima.
Sobre las 1.00 horas de la madrugada del 19 agosto 2023, los presuntos agresores accedieron al interior del vehículo de uno de ellos, "tras haber introducido en el maletero de dicho vehículo el cadáver" del fallecido, a quien previamente "habían descuartizado en un lugar no concretado".
Según los hechos que recoge el auto, las partes del cuerpo cuarteado del fallecido "habían sido encajadas en dos maletas propiedad de la propia víctima junto con enseres personales del mismo". Tras comprar en una gasolinera 95 octanos de gasolina, se dirigieron al Restaurante Miramar, en Artxanda, "entre ambos descendieron las maletas en las que se encontraba el cuerpo sin vida y depositándolas en la planta baja del restaurante, les prendieron fuego con la intención de imposibilitar la identificación de la víctima".
A las 5.10 horas del día 19 de agosto de 2023, una persona descubrió el cuerpo de la víctima en el interior del Restaurante Miramar, procediendo a llamar a emergencias.
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