Cuando Clint Eastwood se lanzó a dirigir su primera película en 1971 apenas hacía una década que se había convertido en una estrella de cine mundial gracias al enorme éxito de su incursión en el 'spaguetti western' de la mano de Sergio Leone y La trilogía del dólar, pero tenía claro que quer&
Artículo original publicado en SensaCine
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