SEÑOR DIRECTOR:
No conocemos en la historia reciente de las comisiones de verdad en Chile un hecho de la gravedad institucional que supone la renuncia de la presidenta, junto con la renuncia y la puesta a disposición de sus cargos por parte de otros integrantes de la Comisión Verdad y Niñez. Esta situación compromete una tarea esencial del Estado: esclarecer la verdad de las graves violaciones de derechos humanos sufridas por niños, niñas y adolescentes bajo la custodia del Estado entre los años 1979 y 2025.
El debilitamiento de sus equipos y capacidades por parte del gobierno afecta un trabajo especialmente delicado, que exige metodologías rigurosas para el análisis de archivos y la escucha de testimonios, así como continuidad institucional para resguardar la confianza que las víctimas y el país han depositado en este proceso. La verdad, la reparación y las garantías de no repetición no son opcionales: constituyen obligaciones democráticas y compromisos internacionales del Estado de Chile.
Lorena Fries Monleón
Diputada de la República
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