El Ciudadano
En medio de una nueva escalada de tensiones entre China y Estados Unidos, marcada por disputas comerciales, rivalidad tecnológica y crecientes choques geopolíticos, una antigua lección de la Guerra Fría vuelve a cobrar actualidad. La recordó recientemente el analista estadounidense Sarwar Kashmeri durante una entrevista realizada en Beijing: hace 55 años, el presidente Mao Zedong ya había dado una respuesta concreta sobre cómo ambas potencias podían convivir.
La reflexión fue expuesta en un foro organizado por la Universidad Renmin de China y difundido por el medio chino Guancha.cn. Allí, Kashmeri sostuvo que el actual deterioro de las relaciones bilaterales no se debe solamente a diferencias estratégicas, sino también a una profunda falta de comprensión mutua entre ambas sociedades.
El investigador recordó que en 1971, en plena Guerra Fría y cuando Washington y Beijing prácticamente no mantenían relaciones, tanto Mao como el entonces presidente estadounidense Richard Nixon tomaron una decisión política considerada impensable para la época: iniciar un acercamiento diplomático entre dos países que se definían mutuamente como adversarios ideológicos.
Ese acercamiento comenzó con la llamada Diplomacia del ping-pong, cuando delegaciones deportivas de ambos países realizaron intercambios que abrieron el camino para la histórica visita de Nixon a China en 1972. Según Kashmeri, aquella decisión reflejaba un tipo de liderazgo hoy ausente en la política internacional: la capacidad de dialogar incluso en medio de profundas diferencias.
Durante la entrevista, el académico estadounidense insistió en que ni China ni Estados Unidos pueden intentar transformarse mutuamente. “Cada país tiene su propio sistema político y su propia manera de elegir a sus líderes”, explicó, argumentando que la coexistencia no requiere uniformidad ideológica. En su visión, la competencia entre ambas potencias es inevitable, pero no necesariamente destructiva. De hecho, aseguró que la competencia puede transformarse en motor de desarrollo y progreso si se mantiene dentro de marcos de cooperación y estabilidad.
Kashmeri también criticó el desconocimiento que existe en Estados Unidos sobre la realidad china contemporánea. Señaló que gran parte de la sociedad estadounidense sigue observando a China bajo categorías heredadas de la Guerra Fría y asociando automáticamente el comunismo chino con la antigua Unión Soviética. A su juicio, esa percepción impide comprender la profundidad de la modernización económica china y el carácter híbrido de su modelo de desarrollo.
Al mismo tiempo, reconoció que en China también existen ideas simplificadas sobre Estados Unidos. Según relató, algunos empresarios e intelectuales chinos le han comentado que muchos ciudadanos chinos subestiman el peso de las políticas sociales y del intervencionismo estatal dentro del propio sistema estadounidense. Esa incomprensión mutua, afirmó, alimenta la desconfianza y dificulta la construcción de puentes políticos y culturales entre ambas sociedades.
Uno de los puntos centrales de su intervención fue la necesidad de recuperar los intercambios humanos y académicos entre ambos países. Kashmeri lamentó que actualmente resulte cada vez más difícil para investigadores chinos viajar a Estados Unidos y sostuvo que el aislamiento solo profundiza los prejuicios. Para él, el diálogo entre pueblos y generaciones jóvenes será determinante para evitar una confrontación de consecuencias globales.
“El conflicto entre dos potencias profundamente interdependientes es simplemente impensable”, señaló el académico, advirtiendo que una confrontación directa entre China y Estados Unidos podría poner en riesgo la estabilidad mundial e incluso el futuro de la civilización humana.
En esa línea, la experiencia impulsada por Mao hace más de medio siglo aparece nuevamente como una referencia política: reconocer las diferencias, competir cuando sea necesario, pero mantener abiertos los canales de diálogo y cooperación. Una fórmula nacida en uno de los momentos más tensos del siglo XX y que hoy vuelve a ser citada como posible salida frente a la nueva crisis entre Washington y Beijing.
El Ciudadano/Guancha
La entrada ¿Cómo China y Estados Unidos pueden llevarse bien? Esto lo respondió el presidente Mao hace 50 años se publicó primero en El Ciudadano.
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