Madrid, 15 jul (EFE).- La Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a hasta 12 años de cárcel a tres acusados de conformar una banda que robaba violentamente a otros hombres con los que quedaban a través de aplicaciones de citas, tras un acuerdo entre la Fiscalía y los procesados por el que el Ministerio Público ha rebajado las penas que solicitaba inicialmente, de hasta 30 años.
Antes de la celebración del juicio, previsto para este miércoles, las partes han llegado a un acuerdo por el que los tres procesados han reconocido los hechos por los que la Fiscalía pedía para dos de ellos 30 años de cárcel y 15 para el tercero, y la acusación ha rebajado la pena al apreciar las atenuantes de drogadicción y de reparación del daño.
Así la Fiscalía ha acordado que dos de ellos sean condenados a 12 años de cárcel y el tercero a una pena inferior, han precisado fuentes jurídicas.
Los tres están acusados de cometer en 2024, junto a un menor al que no se juzga en este causa, ocho robos violentos a hombres que usaban aplicaciones como Wapoo, Grindr o Recon, a los que abordaban en sus domicilios o en lugares previamente acordados para apoderarse de dinero y objetos de valor.
A uno de ellos le abordaron en su casa, le golpearon, le rompieron la nariz y le obligaron a hacer transferencias de 1.500 y 3.679 euros con su teléfono, que se llevaron.
A otro, con el que uno de ellos quedó por Grindr, le obligaron a subir a un coche amenazándole con una navaja y con un arma de fuego, y le instaron a comprar cervezas y a hacer una transferencia de 320 euros. La víctima pudo huir por la ventanilla del coche, con varias lesiones.
En otro de los ataques los acusados quedaron con un otro usuario de esa misma aplicación de citas, al que redujeron con la técnica del 'mataleón' para llevarse dos teléfonos móviles, un portátil y joyas valoradas en 4.660 euros.
Otra víctima accedió, dentro de una supuesta práctica sexual, a ser atado por los pies, tras lo que los procesados también le ataron las manos y le propinaron golpes en la cara, además de hacerle un corte en el pecho, todo ello para obligarle a hacer diferentes transferencias.
De forma similar atacaron a otro hombre, al que colocaron boca abajo al tiempo que le escupían, le obligaban a ingerir esos líquidos e hicieron fotos mientras le decían que las iban a publicar en redes sociales. EFE
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