El Quinto Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago condenó a Rolando de la Cruz Rojas Vergara a la pena de presidio perpetuo calificado, en calidad de autor del delito consumado de femicidio, por hechos ocurridos en marzo de 2024 en la comuna de Maipú.
En fallo unánime se impuso, además, las accesorias de inhabilitación absoluta perpetua para cargos y oficios públicos y derechos políticos, junto con la sujeción a la vigilancia de la autoridad por el máximo que contempla la ley.
Según dio por acreditado el tribunal, entre las 2:00 y 4:00 de la madrugada del 30 de marzo de 2024, el condenado dio muerte a su conviviente, Solange Argomedo Ramírez, al interior de su domicilio en avenida El Olimpo, en Maipú. La víctima fue atacada con un arma cortopunzante en el cuello y el tronco, además de recibir múltiples golpes que le provocaron lesiones en distintas partes del cuerpo, incluyendo un traumatismo cervical con luxo fracturas en la columna. El fallo también establece que el agresor realizó maniobras para sofocarla.
Tras el deceso, Rojas Vergara, con ayuda de sus padres, intentó sacar el cuerpo del departamento envuelto en una frazada y trasladarlo en una silla de ruedas. Sin embargo, al ser advertidos por un vecino, regresaron al inmueble, alterando el sitio del suceso.
La sentencia consigna además que la víctima presentaba lesiones previas, entre ellas heridas contusas y cortantes, así como quemaduras en proceso de cicatrización que comprometían el 20% de su cuerpo, lo que evidenció un contexto de violencia física y psicológica sostenida.
En la determinación de la pena, los jueces consideraron las agravantes de alevosía y de ejecución en un contexto de violencia habitual, sin que concurrieran atenuantes. Asimismo, destacaron la gravedad de los hechos, el sufrimiento prolongado infligido a la víctima y el impacto en su entorno familiar, incluyendo a sus seis hijos.
El fallo también ordena, una vez ejecutoriado, la toma de muestras biológicas del condenado para su incorporación al registro nacional de ADN, así como el comiso del arma utilizada.
En la misma causa, el tribunal absolvió a los padres del condenado, quienes habían sido acusados como autores de homicidio simple y calificado. La resolución concluyó que no se logró acreditar su participación en el crimen, estableciendo que su conducta se limitó a un eventual encubrimiento, lo que los exime de responsabilidad penal.
Debido a la extensión de la pena impuesta, el tribunal descartó la aplicación de penas sustitutivas.