El Ciudadano
Vecinos y organizaciones ambientales acusan que años de expansión inmobiliaria sobre zonas inundables transformaron al Humedal Los Molles en un foco de conflictos judiciales, inundaciones y denuncias ambientales.
En medio del avance inmobiliario y el crecimiento urbano en distintas zonas del país, los humedales urbanos se han convertido en uno de los principales focos de conflicto socioambiental en Chile, generando gran debate en la sociedad especialmente con la llegada de José Kast a La Moneda.
Comunidades, organizaciones ambientales y autoridades locales han denunciado durante los últimos años cómo proyectos habitacionales y cambios de uso de suelo se han instalado sobre ecosistemas frágiles, generando inundaciones, contaminación, pérdida de biodiversidad y deterioro de fuentes naturales de agua.
Aunque la Ley de Humedales Urbanos —promulgada en 2020— abrió una nueva herramienta de protección ambiental, diversos casos han evidenciado las tensiones entre el desarrollo inmobiliario y la conservación ecológica.
En varias comunas, vecinos acusan que la urbanización avanzó incluso antes de que los ecosistemas fueran oficialmente reconocidos, mientras empresas y organismos públicos enfrentan cuestionamientos por permisos otorgados en zonas inundables o de alto valor ambiental.
Uno de los casos emblemáticos es el “Humedal Los Molles”, ubicado en La Ligua al norte de la Región de Valparaíso, donde vecinos y organizaciones ambientales han denunciado desde hace años que proyectos inmobiliarios avanzaron sobre zonas de humedal, lo que desencadenó inundaciones recurrentes, deterioro ambiental y afectación a la biodiversidad.
El conflicto sigue activo hasta el día de hoy ya que vecinos sostienen que las inmobiliarias y autoridades permitieron intervenir un ecosistema clave para absorber aguas lluvias. En ese sentido, las comunidades apuntan directamente a cambios de uso de suelo y urbanización en sectores no aptos para construcción.
Cabe destacar que el Estuario Los Molles se ubica en la desembocadura de la quebrada Los Coiles y corresponde a un ecosistema de tipo estuario donde convergen sistemas de agua dulce, marinos y terrestres, permitiendo una alta biodiversidad.
Asimismo, el lugar alberga especies como garzas, cisnes coscoroba, huairavos y pilpilenes, además de cumplir funciones clave como regulación hídrica, control de inundaciones, mitigación de marejadas, captura de carbono y depuración natural de las aguas.
Quienes habitan el sector denuncian que el humedal se ha visto fuertemente perjudicado por la actividad inmobiliaria, específicamente por dos proyectos adyacentes a su desembocadura en la ribera de la playa.
El primer proyecto llamado “Condominio Bordemar” de “Inmobiliaria Tres Pinos S.A. Molles 3”, obtuvo el permiso de edificación por parte de la Dirección de Obras de la Municipalidad de La Ligua (DOM) en octubre de 2015. Según denuncia la comunidad, al comenzar las obras, la empresa realizó rellenos sobre una parte del humedal costero Los Molles, correspondiente a una zona inundable, para posteriormente levantar los edificios.
Con el tiempo, esta intervención quedó expuesta tras las severas inundaciones provocadas por marejadas y sistemas frontales ocurridos en 2020 y 2021.
Posteriormente, la junta de vecinos de “Los Molles” y la organización “Protege Los Molles” presentaron un recurso de protección a la Corte de Apelaciones de Valparaíso en octubre de 2015, en contra del permiso de edificación otorgado por la DOM, bajo el argumento de que se trataba de una autorización ilegal, ya que vulneraba derechos constitucionales relacionados con la integridad física y el derecho a vivir en un entorno libre de contaminación.
Sin embargo, el recurso fue rechazado y no se realizó una apelación en la Corte Suprema, lo que finalizó en la construcción del conjunto habitacional pese a las objeciones de la comunidad.
El segundo proyecto que afecta la comunidad es el edificio “Paseo Costanera”, de “RD Constructora SpA”, ubicado en la zona costera y muy cercano a la desembocadura del humedal estuario. Cabe destacar que la zona se encontraba en disputa para ser declarada humedal urbano.
El proyecto contempló un edificio de 6 pisos con 195 departamentos aprobados por la DOM de La Ligua el 22 de enero de 2019. Luego, el titular llevó a cabo una consulta de pertinencia al SEIA en septiembre de 2021, quienes respondieron que no se necesitaba ingresar a evaluación ambiental.
Más tarde el “Colectivo Cabildo Ciudadano Los Molles” interpuso un recurso de protección a la Corte de Apelaciones que terminó ordenando no innovar sobre el terreno, llevando a la paralización de la construcción el 30 de junio de 2021. Los antecedentes presentados advertían sobre la saturación del sistema de alcantarillado y el riesgo para el suministro de agua dulce proveniente del humedal.
Más adelante, en 2022, el organismo “Protege Los Molles”, fue aún más allá ingresando una querella criminal por Asociación Ilícita contra los funcionarios que dieron luz verde a la construcción de los edificios en la desembocadura.
La querella criminal fue interpuesta contra la inmobiliaria Lilén S.A., impulsora de dos nuevos proyectos habitacionales que buscan emplazarse en una zona de playa aledaña al humedal estuario; además de la sanitaria San Isidro, responsable del suministro y administración de la red de agua potable en Los Molles, y diversas autoridades regionales.
El conflicto por el humedal se intensificó en febrero de 2023, luego de que el Segundo Tribunal Ambiental anulara la declaratoria del Humedal Urbano Estuario Los Molles emitida por el Ministerio del Medio Ambiente, ordenando una nueva delimitación del área protegida.
Aunque el tribunal cuestionó la evaluación de antecedentes entregados por vecinos e inmobiliarias, mantuvo la paralización de las obras dentro del polígono en disputa mientras se desarrollaba el nuevo proceso. Además, aclaró que la protección del humedal no prohíbe proyectos inmobiliarios, pero sí exige mayores estándares ambientales debido a la fragilidad del ecosistema.
En la querella se denunciaba la apropiación y daño de la Playa y Humedal Estuario de Los Molles, imputando delitos graves por parte de privados, además de la existencia de complicidad y omisión de autoridades y organismos del Estado.
Asimismo, las comunidades locales denunciaron que la iniciativa provocaría sobrecarga habitacional, pondría en riesgo el abastecimiento de agua potable y se ubicaría en un sector expuesto a inundaciones.
En enero de 2025 la prensa anunciaba como el proyecto “Paseo Costanera” valorado en US$19 millones, se encontraba paralizado luego de que el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) declarara inadmisible el estudio presentado por la inmobiliaria para regularizar el proyecto, debido a la falta de información mínima sobre sus impactos ambientales.
El conflicto se remonta a 2019, cuando vecinos denunciaron rellenos y obras sobre el ecosistema para levantar edificios de cerca de 200 departamentos. Con la entrada en vigencia de la Ley de Humedales Urbanos en 2020, la comunidad y el municipio impulsaron el reconocimiento legal del humedal para frenar el avance inmobiliario.
Sin embargo, la delimitación realizada por el Ministerio del Medio Ambiente redujo considerablemente la superficie propuesta por el municipio, generando nuevas disputas judiciales y obligando al Tribunal Ambiental a ordenar una nueva delimitación.
La inmobiliaria intentó revertir la paralización recurriendo a la Corte Suprema, pero el máximo tribunal rechazó la solicitud. Tras agotar las instancias nacionales, la empresa inició acciones ante la justicia internacional. En paralelo, organizaciones ambientales como «Protege Los Molles» manifestaron su rechazo a la ofensiva judicial y pidieron que la Corte Interamericana respalde a las comunidades y la protección del ecosistema.
Uno de los ejes del conflicto es la situación de la sanitaria Aguas de San Isidro, encargada del suministro de agua potable y alcantarillado en la localidad, ya que la Superintendencia de Servicios Sanitarios inició un proceso para caducar su concesión tras detectar reiterados cortes de agua y deficiencias en el servicio para más de 1.300 clientes.
Además, la empresa fue sancionada por realizar obras no autorizadas y extraer agua ilegalmente desde el humedal. Una comisión investigadora de la Cámara de Diputados también detectó incumplimientos de la sanitaria y omisiones de organismos públicos frente a las infracciones ambientales denunciadas.
En enero de este año el Diario Oficial oficializó la declaración del Humedal Urbano Estuario Los Molles, en la comuna de La Ligua, Región de Valparaíso, otorgando protección a 10,6 hectáreas de este ecosistema costero.
La medida marca un hito para la zona, ya que se trata del primer humedal urbano protegido en la comuna y llega tras años de conflictos entre vecinos, autoridades e inmobiliarias por el avance de proyectos habitacionales sobre áreas inundables y ecológicamente sensibles.
Cabe destacar que el humedal había sido reconocido inicialmente en el año 2021, pero la resolución fue anulada en 2023 por el Segundo Tribunal Ambiental, que ordenó al Ministerio del Medio Ambiente realizar una nueva delimitación incorporando mayores antecedentes técnicos sobre la conectividad hidrológica y la sustentabilidad del ecosistema.
Tras nuevos estudios de terreno, análisis cartográficos y revisión de antecedentes entregados por distintos actores, el ministerio emitió una nueva resolución ajustada a la Ley de Humedales Urbanos.
La declaratoria también reconoce las graves amenazas que enfrenta el humedal. Entre ellas, la construcción de edificios sobre la llanura de inundación, intervenciones que alteraron el régimen natural del ecosistema y derivaron en anegamientos recurrentes; además de contaminación por aguas servidas, residuos peligrosos, fertilizantes, pérdida de vegetación nativa, fragmentación del territorio y presencia de especies invasoras.
Por otro lado, las comunidades locales advierten que el boom turístico no ha sido acompañado por infraestructura adecuada, generando problemas de alcantarillado, desbordes de aguas servidas, contaminación del humedal y erosión costera.
Frente a este escenario, vecinos y agrupaciones ambientales insisten en la necesidad de avanzar en proyectos de restauración y en una planificación urbana que permita compatibilizar el desarrollo turístico con la protección ambiental del territorio.
La entrada Construir sobre el humedal: el conflicto inmobiliario que transformó a Los Molles se publicó primero en El Ciudadano.
completa toda los campos para contáctarnos