El Ciudadano
El líder ultraconservador Viktor Orbán, faro de la extrema derecha mundial, ha perdido las elecciones generales en Hungría tras 16 años de un reinado blindado por supermayorías. La jornada histórica, con una participación del 77,8% –la más alta desde la transición a la democracia–, ha dado un vuelco al país, consignó ElDiario.es.
Según las proyecciones oficiales de la Oficina Electoral Nacional, con el 72% escrutado, el partido Tisza, liderado por Péter Magyar, obtiene 138 escaños, cinco por encima de la mayoría cualificada de dos tercios (133), mientras que Fidesz se quedaría con 55 diputados.
“Tengo ganas de llorar”, declaró Linda, una votante que consigna el medio, reflejando la emoción de una jornada que devuelve la esperanza a la oposición. En su discurso de reconocimiento, Orbán afirmó: “La tarea que tenemos por delante está clara: el peso del gobierno no nos agobia, hay que fortalecer a la comunidad. Dos millones y medio de votantes han depositado su confianza en nosotros y nunca les defraudaremos”. Magyar, por su parte, confirmó que Orbán ya le había llamado para felicitarle, disipando cualquier duda sobre una posible impugnación de los resultados. “Parece que este partido inhumano perderá y Hungría será libre de nuevo”, añadió el líder de Tisza.
La magnitud de la victoria es crucial porque Orbán construyó su régimen precisamente sobre esa supermayoría, con 15 reformas constitucionales y el control del poder judicial y los medios. Como explica Carsten Schneider, politólogo y rector de la Central European University –perseguida y cerrada por Orbán en 2017–: “El sistema político creado en Hungría tiene muchos elementos ajenos a la política electoral. Las decisiones se toman fuera del Parlamento. Orbán puede gobernar por decreto y lo hace aunque tenga supermayoría”. Magyar necesitaba los 133 escaños para desmantelar ese entramado; los datos oficiales le otorgan cinco más, destaca ElDiario.es.
Mientras la plaza frente al Parlamento se llenaba de euforia, resaltan las agencias, el mundo observaba el fin de una era. Orbán, que durante su mandato declaró el estado de peligro por la guerra en Ucrania para avanzar en su agenda sin frenos, ha sido derrotado en las urnas. Fuentes cercanas a Tisza ya anticipaban la mayoría cualificada desde el principio de la noche. “Es el récord de participación desde la transición a la democracia. Gracias a todos, independientemente de a quién han votado”, subrayó Magyar, sellando una noche que reescribe la historia política de Hungría.
Trump generó un apoyo incondicional a Viktor Orbán, incluso envió al vicepresidente de EE.UU. a apoyarlo presencialmente. «Fue un orgullo APOYAR a Viktor para su reelección en 2022, y tengo el honor de volver a hacerlo. Viktor Orbán es un verdadero amigo, un luchador y un GANADOR. Tiene mi apoyo total para su reelección como primer ministro de Hungría», había publicado Donald Trump.
Tras ser electo, una de las primeras acciones que hizo José Antonio Kast, fue reunirse con el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán en el Monasterio Carmelita, sede actual del Gobierno húngaro.
Tras la reunión con Orbán, Kast señaló que «estas giras previas a asumir el gobierno son relevantes, porque permiten generar vínculos entre distintos gobiernos, entre las personas que dirigen los gobiernos, y facilitan el tema de la concreción de distintos tratados o acuerdos para mejorar la calidad de vida de nuestros compatriotas».
La entrada Contundente derrota del amigo de Kast en Hungría: Ultraderechista Viktor Orbán pierde las elecciones y pone fin a 16 años de autoritarismo se publicó primero en El Ciudadano.
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