Noemí Jabois
Beirut, 27 mar (EFE).- El coordinador humanitario de la ONU para el Líbano, Imran Riza, alerta de que su acceso a las comunidades del sur del país ha disminuido en gran medida en los últimos diez días y de que las organizaciones de ayuda son en general "más débiles" para prestar apoyo que durante la última guerra de 2024.
En una entrevista con EFE en Beirut, Riza desgrana la situación humanitaria de más de un millón de personas desplazadas por segunda vez en apenas 15 meses y de una población que ya venía concatenando golpes desde antes del anterior conflicto, como una crisis económica sin precedentes o una brutal explosión en su capital.
En medio de los renovados combates entre el Ejército israelí y el grupo chií Hizbulá en el sur del Líbano, las agencias tratan de enviar ayuda a las comunidades aún presentes en la región valiéndose de los mecanismos de la misión de paz de la ONU (FINUL), que comunica los planes a "todas" las partes beligerantes.
"Es una misión humanitaria y como tal, una vez que la notificamos, debería ser respetada y recibir paso seguro. La realidad es que a veces lo que recibimos es un mensaje negativo muy fuerte diciendo no vengáis ahora por tal razón, normalmente porque hay conflicto y no es seguro", lamenta el coordinador.
"Desafortunadamente, a lo largo de los últimos ocho o nueve días, hemos recibido un montón de mensajes negativos. No hemos podido acceder tanto como necesitamos, tanto como queremos", agrega Riza.
Sin embargo, apunta, todavía están logrando completar algunos envíos y seguirán buscando el apoyo de los Estados miembro "con influencia" para que traten de garantizar protección básica a sus misiones.
La situación se ha agravado en el sur del Líbano desde la semana pasada, cuando Israel empezó a insinuar una potencial invasión de la franja fronteriza y a bombardear puentes sobre el río Litani, que conectan esa región con el resto del país.
"Infraestructura civil que es atacada es obviamente una violación de la ley humanitaria internacional y los puentes son un ejemplo clave de ello", considera el responsable de Naciones Unidas, al agregar que también lo son los bombardeos contra centros médicos, personal sanitario y civiles en general.
En este contexto, recuerda que en menos de un mes de conflicto se han registrado 70 ataques contra objetivos sanitarios y que la violencia está teniendo un "gran impacto" sobre la población civil, con alrededor de 120 niños fallecidos hasta el momento.
Para Riza, la situación que enfrenta el Gobierno libanés en la actualidad es "más difícil" a la ocurrida en 2024, a lo que se suma que la comunidad internacional es ahora "mucho más débil" para apoyar las necesidades creadas por la nueva guerra.
"Durante más de un año, ha habido un montón de recortes en ayuda humanitaria, en ayuda humanitaria de forma global. Así que en cuanto a recursos humanos, en cuanto a personal, somos menos; en cuanto a la financiación que tenemos, somos menos", advierte.
El coordinador de la ONU reconoce que al menos entre un conflicto y otro pudieron trabajar con las autoridades libanesas para preparar una respuesta adecuada, ya que "siempre" temieron una posible reactivación de la violencia.
Riza considera que la respuesta al llamamiento urgente que lanzaron el pasado 13 de marzo para ayudar a alrededor de un millón de personas durante tres meses ha sido "buena", con casi un tercio de los 308 millones de dólares ya conseguido, pero sospecha que no será suficiente.
Actualmente, un quinto de los habitantes del Líbano permanecen lejos de sus hogares y un 14-15 % del territorio libanés está afectado por las órdenes de desplazamiento israelíes, recuerda.
"Estamos hablando de una situación prolongada, tenemos órdenes de desplazamiento que están siendo emitidas de forma continua, lo que significa más gente que ésta siendo desplazada. Así que las cifras están subiendo, ahora hablamos de más de un millón de desplazados, va a ser más y más", estima el responsable humanitario.
"Hay un nivel creciente de necesidad y muy pronto vamos a tener que poner nuestra petición mucho más alta", destaca sobre el llamamiento urgente.
También le preocupa que la situación pueda alargarse, como parece dejar entrever la "dinámica particular" que está teniendo lugar en el país. Y le preocupan las consecuencias que pueda tener un desplazamiento prolongado en los equilibrios entre las diferentes comunidades.
"Dada la naturaleza de como ha estado teniendo lugar esta escalada y cómo han sido las hostilidades, particularmente ahora en el sur, uno debe estar preparado para un desplazamiento prolongado. Cuándo podrá regresar la gente y qué habrá al volver es un gran interrogante ahora mismo", concluye Riza. EFE
(foto)(vídeo)
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