Madrid, 14 feb (EFE).- Las bolsas registrarían una fuerte corrección si Estados Unidos iniciara una invasión militar en Irán, pero seguirían subiendo en el medio plazo, con los sectores beneficiados por el incremento del precio de las materias primas energéticas como principales ganadores de este conflicto geopolítico, según los expertos consultados por EFE.
El reciente incremento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán podría llevar a un desenlace en el que el presidente estadounidense, Donald Trump, decida invadir militarmente el país persa o intente destruir sus arsenales de armamento nuclear.
El analista de Freedom24 Darío García ha explicado que Irán como país exportador e importador en el contexto internacional "no tiene mucha relevancia"; sin embargo, "el estrecho de Ormuz es un enclave estratégico militar y comercial muy importante".
"A través de Ormuz, se transporta todo lo que no va tradicionalmente a través de los oleoductos de petróleo", ha añadido.
La entrada de Estados Unidos en Irán supondría un encarecimiento de los productos, bienes y servicios, especialmente los energéticos, en el contexto internacional, ante un bloqueo absoluto y un cuello de botella en cuanto al suministro.
En ese supuesto, el analista del Instituto Español de Analistas (IEA) Javier Santacruz ha señalado que la reacción en los mercados bursátiles internacionales sería de una fuerte caída inicial, pero que en el medio plazo las bolsas seguirían subiendo, con un comportamiento similar al que han experimentado ante otros conflictos geopolíticos recientes.
Para el experto, los sectores que sean "capaces de beneficiarse con la escalada de precios" como las compañías del mercado energético, las de servicios públicos esenciales ('utilities') o compañías alimentarias serán los ganadores en esta situación.
"A las bolsas europeas les costará más recuperarse, ya que sus sectores serán los mayores perdedores, como el sector financiero, el consumo defensivo o el farmacéutico; mientras que los índices estadounidenses tienen tecnología, consumos básicos necesarios para una guerra, inteligencia, etc., por lo que se recuperarán antes" ha descrito Santacruz.
El economista jefe de Tressis, Daniel Lacalle, ha considerado que Irán podría salir de la hiperinflación y de la recesión si el ataque de Estados Unidos deriva en un cambio de régimen, que perjudicaría principalmente a Hamás y Hezbollah.
Para Lacalle, el mercado de petróleo sufriría "poco" porque "Irán ya produce cerca de su potencial y la OPEP ha anunciado aumentos de producción ante el riesgo geopolítico", aunque "podría tener impacto negativo para China, que importa 1,5 millones de barriles al día desde Irán, a precios muy bajos", ha matizado.
En el contexto macroeconómico, un incremento de los precios en el mercado minorista podría repercutir en los niveles de inflación si la situación se dilata en el tiempo, por el repunte de los bienes energéticos.
Los bancos podrían verse perjudicados ya que tendrían que incurrir en mayores costes de cobertura para protegerse de los impagos de sus clientes.
"En este sentido, el IBEX 35 se vería especialmente penalizado, frente al resto de bolsas europeas, ya que la banca y la energía tienen un elevado peso dentro del índice", ha apuntado Darío García.
Donald Trump ha amenazado en repetidas ocasiones, desde finales de diciembre, con llevar a cabo una intervención militar en Irán y, por ahora, mantiene cerca de aguas iraníes sus portaaviones Abraham Lincoln y su grupo de combate.
El pasado viernes 6 de febrero se produjo en Omán una reunión entre representantes de los dos países y Trump calificó de "muy buenas" las últimas conversaciones, aunque impuso un arancel adicional del 25 % sobre productos de países que compren, importen o adquieran bienes o servicios de Irán. EFE
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