Cuando tienes estudios superiores y no encuentras trabajo o quieres ascender, históricamente una buena idea siempre ha sido volver a estudiar. Hacerse un máster era una inversión casi segura frente a la incertidumbre porque permitía especializarse y encontrar un empleo mejor. Sin embargo, si hablamos de másteres esa realidad ya no se cumple. Más concretamente, de másteres generalistas.
Porque mientras que los doctorados o los másteres habilitantes sí que funcionan, los másteres generalistas sufren una alarmante devaluación en el mercado: de acuerdo con un estudio del Burning Glass Institute con datos de la Oficina de Estadísticas de Empleo (BLS) del que se hace ecoThe Wall Street Journal, la tasa de desempleo en Estados Unidos entre menores de 35 años con máster está en uno de sus niveles más altos de los últimos 20 años.
Los másteres cada vez valen menos. Lo que dice el análisis de Burning Glass es que quienes tienen una titulación de máster con menos de 35 años se sitúan en el percentil 77 de desempleo cuando lo normal es el percentil 50. De hecho, están por detrás de quienes tienen menos estudios. Eso sí, hablamos de másteres generalistas, no de los habilitantes. Además, este fenómeno no sucede entre quienes tienen un doctorado.
Gad Levanon, economista jefe del Burning Glass Institute, lo resume apelando a la ley de la oferta y la demanda: "hay más títulos compitiendo por menos puestos de los que esos títulos estaban diseñados para desbloquear." En pocas palabras: antaño el máster era una señal de distinción, pero cuando todo el mundo lo tiene, ya no marca la diferencia.
Por qué es importante. Más allá de la curiosidad estadística, es una cuestión de tiempo, dinero y expectativas. Hacer un esfuerzo para pagar un máster pensando que es una inversión con retorno rápido y que no lo sea resulta frustrante. Además, una encuesta de Indeed de 2025 recoge que más de un tercio de personas graduadas considera que su título universitario fue una pérdida de dinero o de tiempo y que podrían hacer lo mismo sin él. En el caso de la generación Z, el porcentaje sube hasta un 51%.
El boom de los másteres también ha llegado a los departamentos de recursos humanos: la Society for Human Resource Management advierte que cada vez más empresas están sustituyendo los requisitos de titulación por criterios de habilidades prácticas. Esto supone una brecha entre jóvenes que acumulan títulos teóricos y las oficinas de recursos humanos, que están buscando talento priorizando, no el papel que acredita que lo estudiaste.
Contexto. El mercado de personas con máster está saturado simple y llanamente porque hay demasiados másteres: hiperespecíficos, online y semipresenciales, exprés... porque la enseñanza superior no habilitante es un negocio de lo más lucrativo. En Estados Unidos entre 2005 y 2021 la oferta de máster creció un 69% hasta superar los 33.500 según el Postsecondary Education and Economics Research Center. En España, más de lo mismo: "La universidad española en cifras" recoge que desde la oferta de másteres en España se ha disparado un 54% desde la implantación del Plan Bolonia, pasando de 2.626 a más de 4.000 títulos oficiales. Este boom ha sido impulsado de forma exponencial por las universidad privadas, con un crecimiento de matrícula de un 250% más.
Mientras tanto, pasaron dos cosas que ayudaron a esta tormenta perfecta: según datos de Lightcast analizados por el Wall Street Journal, el porcentaje de ofertas de trabajo que piden titulación universitaria cayó al 17,8% en 2024 frente al 20,4% de hace un lustro, una tendencia que ya afecta al 87% de los sectores. El segundo gran problema de las personas graduadas jóvenes se llama IA: mientras RRHH busca a personas resolutivas, las empresas están apostando por la inteligencia artificial para esos puestos junior esenciales para adquirir experiencia.
En España sirven, pero con letra pequeña. El informe CYD 2024 señala que en 2023 España alcanzó la tasa de sobrecualificación más alta de toda la Unión Europea: el 35,8% de las personas graduadas superiores entre 20 y 64 años trabaja en puestos de baja cualificación, frente al 21,9% de media en la UE. Es decir, no es que esos másteres no ayuden a encontrar trabajo, es que ayudan a encontrar empleo por debajo de lo que prometen.
Sí, pero. Puede que las habilidades prácticas se están destapando como un requisito importante para la empleabilidad, pero una cosa es la teoría y otra la práctica: aunque el 85% de las empresas dice contratar por habilidades, a la hora de la verdad solo 1 de cada 700 contrataciones reales responde a ese criterio, según un informe conjunto del Burning Glass Institute y Harvard Business School. Por otro lado, hay másteres y másteres: ya hemos visto que los habilitantes siguen funcionando y también hay materias con una alta demanda que los hacen potencialmente atractivos.
En Xataka | Los másteres más demandados ahora mismo en España: un volumen de matriculados que no deja de crecer cada año
Portada | Irene Vega
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La noticia
Creíamos que un máster era una garantía de encontrar trabajo. Está empezando a servir exactamente de nada
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Eva R. de Luis
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